lunes, 25 de julio de 2011

En el espejo

Dicen por ahí que hay que tener cuidado con lo que se desea, no vaya a ser que se nos haga realidad.

Este día en particular he deseado poderme ver en el espejo que refleja la imagen que los demás ven de mí. Y es que me vendría bien poder reconocer las virtudes que otros ven de mí pero que no soy capaz de encontrarme, y por otro lado quisiera ver que mis faltas no son tan graves como las veo.
Tal vez lo que quiero no es necesariamente verme como me ven los demás, sino aprender a verme con ojos de justicia.

viernes, 22 de julio de 2011

Luz de luciérnagas

Un día cualquiera te cae en las manos un libro que te toca, que puede moverte de una o mil maneras. No suele pasarme con frecuencia, pero hace poco sucedió. Luz de luciérnagas de Edson Lechuga.
Lo que pasó entre ese libro y yo es amplio y algo complejo de explicar.
Para empezar, se sitúa geográficamente en Ciudad de México. La misma que vivo, conozco y reconozco día a día. Pude situarme con exactitud en cada uno de los lugares que el autor menciona durante el desarrollo de la historia, oler los olores, entender las metáforas, y al mismo tiempo mirar con ojos nuevos esos sitios al pasar por ellos después de la afortunada lectura.
Para seguir, se sitúa temporalmente en los días previos y posteriores al terremoto del 19 de septiembre de 1985; evento que viví. Nadie puede contarme lo que se siente que la tierra se retuerza bajo tus pies con la violencia de 8.1 grados Richter, porque lo sé, porque es uno de los recuerdos más vívidos y aterradores que poseo. Sin embargo mi perspectiva del desastre es la de una niña de doce años protegida por la burbuja de realidad acolchonada que mis padres quisieron construir a mi alrededor en aras de evitarme el sufrimiento que una catástrofe de tales dimensiones puede causarle al alma de una niña sensible. Así que viví el terremoto y pero no sus consecuencias, por lo menos no las directas, no de primera mano. Recuerdo con claridad el color cenizo de la luz, el olor a muerte, la tristeza flotando en el aire; pero no tuve nunca contacto alguno con algún sobreviviente o algún deudo o alguien que hubiera perdido sus bienes materiales en el desastre. No vi de cerca el color de la tragedia humana ni la solidaridad de un pueblo que debió organizarse y acudir en auxilio de sus miembros a falta de un estado capaz de tomar en sus manos la tarea que le correspondía. Luz de luciérnagas me regaló esa perspectiva, me puso de frente con el dolor que antes sólo imaginaba, me hizo ver a los ojos de un niño que mira la ciudad destruida desde la ventana de un edificio que se derrumba y lo devora, me dio la perspectiva del que tuvo que buscar entre miles de cadáveres el de su familiar desaparecido, del que perdió un amor o varios o muchos en medio de aquella tragedia.
También la luz y las luciérnagas. Soy una mujer de campo que sabe de los ataredeceres en los que las luciérnagas se encienden mientras el sol se despide y pintan de sueño de una noche de verano cada rincón del paisaje cercano. Ha sido siempre mi parte favorita del día, ese momento mágico en el que la realidad parece dejar de serlo para adquirir tintes fantásticos. Así las cosas, el título en sí es ya una afinidad.
Me permitiré decir, guardando todas las proporciones posibles y asumiendo que el autor de tal libro es un escritor profesional y ofreciéndole todo mi respeto, que si yo pretendiera decir que tengo un estilo definido en mi calidad de aprendiz primitiva del arte de escribir, este sería similar al de Edson Lechuga. Encuentro similitudes en algunos rasgos de su estilo y el mío.
En fin, que Luz de luciérnagas se ha convertido en un espejo en el que me ha gustado mirar. Ya otro día hablaré de Llovizna, libro de cuentos del mismo autor y con el que también he tenido un crush significativo.

viernes, 15 de julio de 2011

Mentes Brillantes: Ghandi

Hoy tuve la buena fortuna de toparme con la biografía de Ghandi en el canal Bio, y disfruté mucho viendo su obra sanadora.

Muchos podemos quejarnos de lo que pasa en nuestras comunidades, podemos hacer marchas contra la violencia y vemos que el mundo sigue igual.

Puede ser que haya muchos que no crean en estos métodos de paz para alcanzar un objetivo de libertad y de plenitud cuando hay gente que se opone usando la fuerza, pero creo firmemente que el mundo sí cambia de forma significativa gracias a la presencia de los que prefieren manifestarse en favor de la paz.

Martin Luther King Jr. dijo alguna vez: "Cristo me dio las enseñanzas, Ghandi me dio el método".

Gracias a esta presencia y a la de muchas otras personas que llevan en su corazón la verdad manifiesta del Creador, el mundo sigue dando vueltas.

De todo corazón: ¡Gracias por trabajar por un mundo mejor!

Aquí les comparto algunas de las frases más maravillosas, expresadas por la mente brillante de Mahatma Ghandi.

Un abrazo con aprecio,


martes, 12 de julio de 2011

De las mentes brillantes: Albert Einstein

Creo que vendría bien abrir un apartado dedicado a las mentes brillantes y voy a abrirlo recordando a Albert Einstein, de quien recientemente he aprendido mucho.

Como sabemos, Albert ejerció en vida las profesiones de científico y catedrático universitario, y es considerado el científico más notable que dio el siglo XX a la humanidad. Su trabajo ha sido la base de muchos de los descubrimientos y de los avances científicos de nuestros tiempos, aunque él haya abandonado su andar por este mundo hace ya cincuenta y seis años.

Conocido popularmente por su fórmula sobre la equivalencia de masa-energía: E=mc² y por su teoría de la relatividad.

Reconozco mi ignorancia sobre muchas otras cosas alrededor de Albert, pero gratamente la vida me ha llevado por el camino de por lo menos rascar la superficie de su pensamiento filosófico; tan notable y brillante como su pensamiento científico.

Aquí les comparto algunas de las frases que más me agradan y que por supuesto no son ocurrencias de un distraído y desparpajado... aunque esa apariencia diera. Aquí cabe bien aquello de: "No juzgues a un libro por su cubierta."
Prefiero un ignorante a un estúpido, la ignorancia tiene cura, la estupidez es eterna.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos.

El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.

La debilidad de actitud se vuelve debilidad de carácter.

Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás.

La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja también.

Cada día sabemos más y entendemos menos.

El azar no existe; Dios no juega a los dados.

¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.

Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.

El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos.

¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida mas fácil, nos aporta tan poca felicidad? La repuesta es está, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.

Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.

Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.

Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.

Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.

Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.

¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?

No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.

La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.

Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.

La vida es hermosa, vivirla no es una casualidad.

Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.

Si no chocamos contra la razón nunca llegaremos a nada.

Dios es sofisticado, pero no malévolo.

Lo más incomprensible del mundo es que sea comprensible.

Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano.

Nada sucede hasta que algo se mueve.


Creo sinceramente que si esto es una probadita, el total debe rayar en lo increíble.

No sé si Albert fue un hombre religioso, pero me queda claro que a través de sus investigaciones, logró estar muy cerca de ver a Dios y de entenderlo... en algún nivel.

Un abrazo con aprecio.

lunes, 11 de julio de 2011

Expectativas

Hace un rato que estoy entrenándome para no vivir de expectativas hacía los demás y de paso, desligarme también de las expectativas que otros pudieran tener de mí.

Hace unos meses viví un incidente desagradable que tiene que ver con esto y fue el punto de partida que me movió a tomar esta decisión.

Podríamos decir que es fácil no tener expectativas de los demás, y que es aún más fácil no vivir cumpliendo las expectativas de otros porque de entrada desconoces gran parte de ellas, pero mi experiencia en el ramo me ha dicho que ésta es la parte más difícil del trato.

Es parte de ser "buena persona", viene con el paquete. También podría decir que me vale sorbete ser una buena persona, pero la verdad de las cosas es que mi programación neuronal nació con éste como principio en el kernel (núcleo de un sistema operativo) y pues es no sólo difícil, sino imposible de sacar.

Está bien... las cosas son como son por una buena razón. Podría sacarle mejor provecho a esta circunstancia... el detalle está en encontrar la forma.

Ya no más justificaciones, ya no más explicaciones... esto es lo que soy, lo que ves es lo que tienes.

Es una buena forma de comenzar, ¿no?

Un abrazo con aprecio.

jueves, 7 de julio de 2011

Tu inevitable y eterno TÚ en mí.

Más que tú, más que tu voz... tu promesa. Y no la que hayas pronunciado alguna vez. Fui yo. Yo sola la construí a tu alrededor a partir de mis propios deseos. Fuimos yo y la melancolía y el azul que me (nos) ha teñido siempre. Desde el incio lejano y luego el más próximo.
Más que tú... tus canciones, tus palabras, tu luna, tu silencio. Y no que me las hayas regalado. Fui yo. Yo las intercepté al vuelo tras salir de tus ojos y nunca te las envié de regreso (a estas alturas creo que nunca lo haré).
Más que tú... tu bálsamo a esa soledad que sólo tú y tú y tú podías acompañar, porque tú la concebiste y pariste sin saberlo.
Más que tú... tu inevitable y eterno TÚ en mí.

Gerard Butler, el nuevo rostro de L'oreal Paris

Este es un video que mi querida amiga Marisol tuvo el buen tino de compartir en Facebook, y que de inmediato supo que me volvería loca.

¡Gracias amiga del alma! En verdad me he vuelto loca de alegría. Eres un SOOOOOOOL.

Te quieroooooooooooo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Lo inesperado

Hace unos días tuve la fortuna de recibír una muy grata sorpresa.

Inesperada y por lo tanto inimaginada, sirvió para dejarme claras algunas cosas que venía reflexionando y otras que apenas acababa de conocer.

Vi la abundancia proveniente de un lugar de donde siempre supe que había miseria.

Presencié la alegría que da hacer felices a los demás sin esperar lo mismo a cambio. No todo es un sacrificio y un constante sufrir, para que otros gocen de una alegría.

Me di cuenta que aunque la vida no nos depare lo que en algún momento soñamos, de cualquier manera es posible ser feliz. Basta con que aceptes las cosas y sigas tu camino con una sonrisa para dar a los demás.

Las cosas sencillas son las que más valen y generalmente cuestan muy poco... En ocasiones, nada.

Gracias a don Luis y a Fer, por haber venido a traer amor, esperanza y alegría, desde un lugar del que sólo he esperado soledad, indiferencia, miseria, rencor y mentira.

En verdad no hay nada realmente malo, cuando sabes que al final lo único que queda es Dios y Él es BUENO.

Un abrazo con todo mi aprecio.

martes, 5 de julio de 2011

Postergando

Postergar cosas es algo tan natural en mí como respirar.

Sé que no soy la única persona que padece de éste mal, pero eso no es consuelo; tampoco una justificación.

Analizo las cosas que postergo y no todas son desagradables, simplemente pareciera que no tengo cabeza o la fuerza para tomar la acción.

Albert Einstein decía: "Nada sucede hasta que algo se mueve." ¡Y claro que tenía razón!

Pero luego viene la pregunta: ¿Y qué muevo? Y luego: ¿Cómo lo muevo? Y a todo esto puedo agregar:¿ Y quiero moverlo?

A veces quisiera que la vida hiciera un pequeño alto, uno en el que pudiera simplemente contemplar el universo.

Pero el tiempo no se detiene y sé que al final diría:¿Por qué no hice...?

En fin, supongo que esto es temporal, que es algo en lo que me conviene trabajar si al llegar al final de mi camino por este mundo, lo que quiero es decir: "¡Lo hice!"

lunes, 4 de julio de 2011

Sola

Me siento sola. Digamos que se me instaló en el sistema una de esas soledades que vienen acompañadas de incertidumbre y de dos millones de preguntas sobre la veracidad de mi existencia. Y es que hoy cargo como piedras en los bolsillos aquellos descubrimientos de mi propia identidad y responsabilidad sobre mí misma, porque esos momentos de iluminación se convierten en túneles oscuros poco después cuando no se complementan con un derrotero. Es de la chingada salir a la calle y que te dé lo mismo dirigir tus pasos hacia la izquierda o la derecha, porque cuando no sabes a dónde vas, la dirección que tomes resulta una nimiedad. Siento que he estado caminando así desde hace años y que nadie más que yo misma debe decidir en qué momento parar para replantear la totalidad de una existencia de 37. El pedo mayor es que tras de mí, sobre mi espalda, vienen todos y todo: la responsabilidad absoluta de decenas de personas, empezando por mis hijos, mi marido, mis padres, mis hermanos, mis empleados, mis suegros. Siento que si me detengo, la inercia hará que esa carga me aplaste o, de plano, me empuje al vacío, a uno al que no me asustaría despeñarme sola, sin la carga a mis espaldas. Así pues estoy sola y no. Sola para encontrar el rumbo y encender la vela que dé luz, sentido y dirección a mi vida. No, porque de mi éxito o fracaso dependen los de los otros; porque no puedo aventarme al vacío sin que ellos pierdan el equilibrio y, tal vez, caigan lo mismo.
Me siento sola desde adentro. Sola para tomar la decisión de parar o seguir, de volver a arrastrar los miedos y frustraciones como pesadas cadenas de fantasma de Dickens o sonreír a la vida y ponerme cara a cara con ella aunque esa sea aún una falsa impostura que ensayo cada minuto para volverla hábito y conseguirle certificado de autenticidad algún día.