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viernes, 4 de diciembre de 2009

Hasta aquí

A veces me enfada lo cursi que puedo llegar a ser cuando me dejo llevar por ese estúpido estado de arrobamiento del corazón. Uno de mis propósitos de vida, para lo que me resta de la misma, es ser mucho más práctica, dejar el pasado en el lugar que le corresponde y parar de dolerme por cosas que sucedieron hace años. La esclavitud no es permisible ni siquiera cuando es uno mismo quien se la ejerce. El que se fue, se fue; el que no amó, no amó; el que decepcionó, decepcionó; el que se va sin decir adiós es porque así lo quiere; la amiga de antes que no quiere serlo más sus motivos tendrá. ¿Y? ¿Qué gano con sufrir y desgarrarme? ¿No me convierto acaso en la más grande estúpida al hacerlo?
¡Basta! ¡No más! Hasta aquí.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Diciembre

Vuelven las luces intermitentes, los pinos, los aromas de la infancia: el ponche, los buñuelos, las colaciones; vuelven las piñatas, los cánticos, las pastorelas; y con ellos me vuelve la nostalgia y el malhabido miedo a la enfermedad y a la soledad forzada que conlleva. Cada año me prometo que lo venceré, espero lograrlo este.

martes, 30 de septiembre de 2008

Libertad

Algunas mujeres van por la vida haciendo lo que se debe: vivir. Sin prejuicios, sin complejos, sin limitaciones auto impuestas, queriéndose sin sentir culpa por ello.
Hace un rato leía los escritos de un ejemplar de esos, venturosamente conocida y amiga mía, y no pude sentir otra cosa más que envidia. Sí, aunque suene ruin, aunque no eleve mi calidad moral ante los ojos de quienes me lean, aunque mi madre y mis abuelas me hayan entrenado hasta el cansancio para desterrar todos los sentimientos ruines y pecaminosos (como decían ellas) de mi corazón. Y para ser honesta... me contagió, me dieron ganas de, por una vez (por primera vez), ser dueña de mi boca, decir lo que pienso y lo que siento "así nomás", sin cuidar las formas, sin pensar un maldito minuto en la imagen que proyectaré ante las poquitas personas que tal vez pasen por aquí a gastar algunos instantes de su valiosa vida en leer pedazos de la mía tan montada siempre en esa montaña rusa que no me deja encontrar la paz.
Hoy quiero prometerme libertad, quiero tenerla para mí, quiero sentirla, tocarla, comérmela. Hoy quiero deshacerme de lo que no me hace falta, crecer, seguir soñando, dejar de quemarme la vida en infiernitos.
Hoy quiero comenzar a vivir de verdad y lo voy a hacer.
Es una promesa.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Y volví a las andadas

Por loca, atrabancada o simplemente por estúpida, te volví a guardar en un cajón, y eso para mí, nunca ha estado bien.

Hoy que he tenido tiempo, me llegó la nostalgia y volví a las andadas.

Porque necesito estar muerta para dejarte en el olvido permanente, porque una de las cosas que más me emociona es contar tu historia, porque ya no me importa lo que venga después del punto final, he vuelto a las andadas.

Nunca terminaré de darte las gracias. Al darte vida, he recuperado parte de la mía, esa que hace muchos años creí perdida. Gracias por abrir mis horizontes, gracias por darme alas y ponerme ante un cielo abierto.

Hoy te prometo que mientras yo viva, tú también tendrás vida.