martes, 14 de abril de 2009

Oración para pedir salud

Seguramente más de alguno ha tenido que lidiar en esta vida con el monstruo de la enfermedad.

Para algunos, esta situación es pasajera y eventualmente hemos recuperado la salud. Para otros, el panorama es desalentador pues pareciera llevarnos directo y sin escalas a la antesala de la muerte.

Hoy es un día como muchos otros. Hoy, gracias a Dios yo tengo salud, pero una persona muy querida y cercana a mi entorno la ha perdido.

Hoy, invito a todo el que pase por aquí para que eleve una oración por los enfermos y sus familias, para que encuentren el consuelo y la fortaleza que su cuerpo y espíritu necesitan.

“Padre nuestro que estás en los cielos, igual que el sol ilumina la tierra y le da calor y vida, él nos recuerda tu amor porque es en ti en quien vivimos, nos movemos y existimos.

De la misma manera que has estado entre nosotros muchas veces. A la hora de la dificultad, en el pasado, continúa bendiciéndonos ahora con tu ayuda. Mira señor con bondad lo que se está haciendo en provecho mío (o el nombre del enfermo).

Guía con sabiduría al médico y a todos los que cuidan de mis (sus) necesidades. Préstales tu fuerza curativa para que me (le) sea devuelta la salud y la fortaleza, te daré gracias por tu generoso y solícito cuidado. Por Cristo Nuestro Señor. Amén”.

Oración obtenida en Grupo de Oración Santo Cura de Ars.
http://www.devociones.org/oracionporlosenfermos8.htm

lunes, 13 de abril de 2009

Again and again

Lo corroboro. Lo mío, lo mío es la pendejez. Quisiera tener la certeza de que algún día abandonaré el limbo de lo que se fue sin haber estado, de lo que fue sin haberlo sido. Hoy, una vez más, me enfrento a lo que ya conozco de sobra, a la obligatoriedad de salir del camino y mirar desde la vera. Habrá que recoger los fragmentos rotos de mi propia estupidez para reconstruirla y volverme a tropezar con ella en algún otro punto de mi vida.

martes, 7 de abril de 2009

¿Allá?

En la tierra de los que extrañan no hay ayeres ni mañanas, todo se reduce a un hoy eterno que se traga las esperanzas y acumula recuerdos de momentos mejores pero idos.
En la tierra de los que extrañan el dolor manda, la ausencia aniquila y da vida al unísono.
En la tierra de los que extrañan todos tienen el cabello largo y se lo trenzan a cada hora, derramando una lágrima por cada hebra y emitiendo un suspiro por cada gajo que anudan.
En la tierra de los que extrañan no hay sonidos nuevos ni sonrisas ni juegos de futbol.

lunes, 6 de abril de 2009

Un cuarto de siglo

Ya ha pasado un cuarto de siglo y cientos de cosas desde aquel día negro.

Yo no acostumbro a recordarlo. Es normal porque no me pasó a mí y porque estoy ciega a las huellas que te dejó el destino.

Quisiera ser hechicera para cambiar el rumbo de las cosas y ser capaz de devolverte lo que el infortunio te quitó... pero tristemente no puedo más que ser testigo de tus esfuerzos por vivir bien con esto.

Ojalá hubiera un remedio completo para resucitar ojos muertos.

jueves, 2 de abril de 2009

Abril volvió ayer

A otra cosa, me dije y cerré la puerta, cansada de esconder sentimientos, de supeditar mi existencia a la de otros; y con esa puerta de agua cerrada me llegó también la ausencia de palabras, la falta de inspiración, la soledad de esa parte de mí que llenó mi vida de euforia durante poco más de tres años, en los que ese mundo fue lo único que permaneció constante cuando todo lo demás se me cayó encima a pedazos. Sin embargo, no me arepiento de haber arrojado la llave al vacío. Necesitaba espacio, me necesitaba a mí como individuo y eso lo había perdido.
Abril volvió ayer y con él las ansias de seguir contando, de hacer versos y prosas de nuevo. Sé que los abriles de antes, con sus prisas y emociones y bromas y fantasías, no volverán, pero creo que las letras pueden regresar a mí si encuentro el escenario adecuado para mostrarlas al mundo. Porque sí, debo admitir que escribo para que me lean, porque me gusta contar lo que creo y en lo que creo, lo que me nace dentro y que si no sale en forma de letras lo hará en forma de lágrimas.
Abril volvió ayer. Estoy segura de que mañana regresarán las palabras, las ideas, las rimas y los cantos. Es más... ya han llegado. Las puedo sentir. La pregunta es si las podré plasmar.

miércoles, 1 de abril de 2009

¡Por favor, háblame!

El domingo pasado tuve la enorme fortuna de asistir al concierto "Encore" de la gira 2009 de Peter Gabriel.

¿Qué puedo decir de lo que significó para mí poder vivir la experiencia con alguien a quien conozco de tantos y tantos años atrás? Fue sin duda una vorágine sentimental de la Anabell de los 80's y la Anabell del 98 a la fecha.

Peter ha sido un maravilloso compañero de viaje y sus rolas han marcado momentos muy especiales de mi vida al lado del hombre que amo. En este concierto, una vez más él puso la magia con la que mi marido y yo dejamos de ser dos para ser uno solo.

En adición a estos maravillosos momentos que me ha hecho vivir al lado del amor de mi vida, este domingo, Peter me movió el corazón con respecto a algo que yo creía ya superado.

Es una larga historia que no tendría sentido para muchos que nos hacen favor de venir a leer lo que mi tocayita y yo plasmamos en este espacio, así que omitiré esa parte y me concentraré en lo medular.

Hace algunos años reinventé algo muy conocido por el mundo, me vestí con su piel y salí a darle vida a través de mis palabras para que los que lo admiraban, pudieran disfrutar de las maravillas que mi locura me había obsequiado mucho tiempo atrás.

La idea fue buena y por boca de muchos he sabido que mi pequeña locura se convirtió en la actuación de mi vida. No digo actuación porque lo hubiera fingido, lo digo porque en verdad fue una interpretación que no tengo temor a decir que fue magistral.

Con lo limitado de mi lenguaje y experiencias, fui capaz de darle vida a algo que ya no la tenía; lo saqué de la obscuridad de un cajón para convertirlo en un ser con una increíble gama de colores... sí, con los colores con los que se pinta el sentimiento llámese miedo, enojo, alegría, amor, llanto, ilusión, coraje, pasión, compasión y ¿porqué no?, mucha, pero mucha reflexión.

Jugué a ser un creador... bendito regalo que Dios mismo da a los que ponen en palabras aquello que danza por su cabeza. Le di sentido a la dolorosa vida de un hombre y lo llené a él, y a quienes le acompañan en el viaje de la vida, de toda mi experiencia, amor, conocimiento, pasión y otras tantas cosas que ahora se me escapan, todo con tal de regalarle a quien estuviera del otro lado del texto, un poquito de lo que siento y de lo bueno que hay en mi.

Por cosas naturales de la vida, mi ciclo con él se terminó hace unos meses y aunque estoy y siempre he estado consciente de que eso pasaría, estoy muy dolida por la forma en la que se dieron las cosas. No esperaba que fuera de este modo y eso es algo que no he podido superar hasta el momento.

Como le dije a mi tocayita hace unos minutos... pareciera que no valió la pena haberlo compartido si las cosas iban a terminar como terminaron y lo triste es que no puedo volver atrás... no he encontrado la forma de que volvamos a ser él y yo.

Sé que es tonto porque no es mi creación... pero de verdad lo digo... ha sido mío en muchos sentidos y cómo duele perder ese nexo con un personaje que tiene tanto de ti y por ti.

Hoy vengo a compartir con ustedes y en especial con mis amigas que sé que me leen, mi súplica dolorosa porque sé que me entenderán. Y los que se quedan sin idea alguna de lo que pasa por mi desquiciada mente, sé que por lo menos disfrutarán de esta pieza de arte del maestro Peter Gabriel.

Les dejo el video "Come talk to me" de 1993 de la gira Secret World. Cuando lo vi por primera vez me impactó ver la liga entre el significado de la rola y lo que Peter hace en el escenario... es sin duda una de sus obras maestras y hasta dónde sé, la escribió durante una época difícil que tuvo como padre.... de esas cuando un hijo se cierra y no te habla más.

Dedicado a quien no me habla más, con la esperanza de que algún día vuelva a mí.

Gracias por estar aquí.



Encrucijada


Hay momentos en la vida en los que estás determinado a seguir un camino porque disfrutas del viaje, pero también hay momentos en los que aunque el viaje pueda ser enriquecedor, no sabes si las espinas que encuentres te harán sangrar hasta morir.



¿Seré capaz de seguir o moriré en el intento?