domingo, 18 de mayo de 2008

No esperes

No esperes el momento perfecto para volar, pues es probable que por sí solo nunca llegue.

Busca las oportunidades, atrévete a soñar y aventúrate a vivir, pues el tiempo no se detiene y si no lo aprovechas, en un momento te encontrarás con que ya no hay ni siquiera un instante para nada.

Bien dice el dicho: "El que quiere, puede".

Si eres tú de los que quiere, pero que de verdad quiere, seguramente puedes.

jueves, 15 de mayo de 2008

Bajo la lluvia de mayo

Bajo la lluvia de mayo, salimos a pasear tú y yo.

Aunque entre los dos hay 27 años de diferencia, curiosamente para ambos fue la primera vez.

Sí, la primera vez que recorremos juntos las calles de nuestro barrio montados en una bicicleta, aspirando el fresco aroma que nos regala la tierra mojada, sintiendo en nuestros cuerpos las gotas de lluvia llenarnos de vida.

No importó sentir algo de frío, lo único que contaba era devorar las calles a nuestro paso, admirando las fachadas de otras casas y los parques que adornan el lugar.

Este fue un nuevo momento que definitivamente nunca olvidaré.

De hoy en adelante, cada vez que vea las gotas caer en los charcos por donde pasan las ruedas de mi bicicleta, recordaré a que a mi lado estabas tú.

¿Lo volvemos a hacer?

lunes, 12 de mayo de 2008

Ser madre

Hace casi once años que soy madre. La vida es una antes y otra después de serlo. La de antes es más despreocupada, descansada, relajada y libertina; la de después es más compleja, con mayores responsabilidades, más dura pero también más completa, más libre, con más amor, más milagrosa.



Cuando eres madre se te llena la vida de cientos de sonrisas y "te quieros", de garabatos y de besos mojaditos, de lágrimas y cachetes gordos, de sueños y cuentos antes de dormir, de canciones de Hanna Montana y pósters del galán juvenil de moda, de "¿porqués?" y de noches sin sueño, de ruegos a Dios para que los proteja cuando salgan a la vida y de una búsqueda constante del perfeccionamiento del propio ser para poderlo transmitir a ellos; entre otros millones de cosas.



Ser madre, prolongarse en un ser nuevo, mirarse en los ojos de alguien que estuvo en tu seno, que creció dentro de tu cuerpo, que se alimentó de tu sangre... y después seguir compartiendo la vida, el día a día, los sueños, las esperanzas, los libros, los estadios y juegos de fut... lo resumo en una palabra: Milagro.

viernes, 9 de mayo de 2008

Ser Madre

Ser Madre es la responsabilidad más grande que existe, pero también es la gracia más divina.

Privilegio como este aparentemente puede gozarlo cualquier mujer, pero no es verdad.

¿Cuántas vagan por el mundo llorando la pena de tener un vientre estéril? ¿Cuántas más, en cambio dan a luz de forma irresponsable?

Ojalá esas que tenemos el privilegio de haber traído hijos al mundo, cobremos consciencia de que ser madre no sólo es parir, no sólo cambiar pañales, dar de comer o enseñar a ir al baño; que los hijos crecen y que con cada etapa de sus vidas sus necesidades también cambian, que necesitan una compañera de juegos y una consejera, que si bien es cierto necesitan disciplina, también necesitan mimos. Necesitan un envase donde vaciar aquello que llena su corazón infantil, hasta que llegue el día en que encuentren un nuevo espacio donde hacer nido, ese espacio que por ley de la vida, está lejos de ese seno que fue su primer refugio.

Goza a tus hijos mientras estén a tu lado. Vive cada día como día de las madres y guarda en tu corazón esos recuerdos porque serán tus compañeros cuando ellos se hayan ido.

lunes, 5 de mayo de 2008

Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Mario Benedetti

¿Cómo hago?

Hay cosas que duelen, que te parten en dos. No a cada segundo pero sí cuando las ves, con los ojos abiertos o cerrados, cuando se presentan ante ti de nuevo y ya las habías llorado antes. ¿Cómo hago para que no duela? ¿O por lo menos para que cuando duela no me mate la puta culpa?

No puedo

Simplemente no puedo.
No sin lágrimas
no sin dolores y miedos.

Lo intento, lo sufro,
lo lloro y al final
no puedo...
no quiero...
no es justo...
me muero.

Es como estar y no,
como romper los sueños
y no puedo,
no quiero romperlos,
no puedo,
lo siento...
no puedo.