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viernes, 28 de septiembre de 2012

Un mexicano en McLaren

Comencé a ver la F1 por allá del 85-86. Cuando corrían para McLaren: Niki Lauda, Alain Prost y Keke Rosberg (papá de Nico Rosberg, piloto de Mercedes). Desde entonces, McLaren ha sido mi equipo favorito y he admirado el talento de sus pilotos. Tal vez Alain Prost no sea el mejor ni el más destacado piloto de la historia de la F1, pero fue él quien hizo que me enamorara de este deporte con su técnica y manejo impecable.
Si en aquellos años me hubieran dicho que algún día habría un piloto mexicano (y además tapatío) en un asiento de McLaren, probablemente no lo hubiera creído o hubiera vivido desde entonces con esa ilusión.
Sergio Pérez debutó en F1 en 2011 y sinceramente no pensé que llegaría a destacar porque el ambiente y lo competitivo de la categoría no se lo permitirían. Pensé que le iría como a Juan Pablo Montoya y hoy me muero de gusto de ser testigo del éxito que ha tenido Checo, gracias a su gran talento.
Para el futuro cercano espero dos cosas: Un campeonato del mundo en manos de un piloto mexicano y otro extraordinario piloto mexicano brillando en la máxima categoría. Esteban Gutiérrez, te esperamos ansiosos en la F1.
Un abrazo lleno de aprecio.

viernes, 3 de agosto de 2012

La edad del aprecio...

Dicen que los terribles dos desaparecen en el minuto en el que el niño cumple tres y creo que es muy cierto. Al menos a mí me tocó vivirlo con mis hijos, aunque debo decir que en realidad no fueron tan terribles porque los dos siempre han sido muy tranquilos y en general de buen carácter.
Yo acabo de cumplir cuarenta y aunque el cambio no se dio de un día para otro, sí puedo decir que he entrado a la edad del aprecio.

Aprecio mi vida porque ha sido privilegiada. Nací en una buena familia y fui educada por dos buenas personas que hicieron todo cuanto estuvo en sus manos por hacerme una persona de bien.  No conocí el hambre y tampoco viví el miedo de no tener un techo que me cobijara.  Si bien, para una niña o jovencita nunca es suficiente, puedo decir que en realidad nada me faltó. Mis padres me quisieron y siempre me trataron con amor y sobre todo con respeto.

Tuve con ellos muchas diferencias, no lo niego, pero agradezco que mi temor de la infancia de quedarme sin padres nunca se hiciera realidad.

Aceptar la transición de mi madre no fue fácil y puedo decir sin temor a equivocarme que ésa fue una de las épocas más difíciles y dolorosas de mi vida, pero aquí estoy, entendiendo que esto es parte de la vida, que eventualmente todos iremos por el mismo camino y que tal vez todavía tenga que vivir la transición de mi padre y la de otros seres amados.

¿Por qué considero mis cuarenta la edad del aprecio?

Porque aunque pasé mis treinta sintiéndome afortunada por tener la vida que tenía, me queda claro que no supe que apreciarme a mí misma, era parte importante del proceso y que eso era lo que me faltaba para sentirme realmente plena.

Crecí con la creencia de que por ser hija única, en mi naturaleza estaba intrínseco el gen egoísta y que eso me hacía, si no una mala persona, una no muy buena, una no muy digna del aire que respira.

Hace diez años aprendí a apreciar mi vida con todas sus altas y sus bajas y hoy también aprecio las decisiones, benéficas o perjudiciales, que he tomado a lo largo del camino, entendiendo que he hecho lo mejor que he podido y con la mejor de las intenciones, porque aunque a veces sienta muchas ganas de hacerle daño a alguien por alguna razón, nunca en la vida me he atrevido a pasar del sentimiento momentáneo o no tan momentáneo, a la acción de hacer daño. Hoy me acepto como soy y estoy en el proceso de no competir con nadie en ningún sentido. Estoy soltando la necesidad de tener la razón y me estoy moviendo en función de lo que quiero, de lo que creo que es correcto para mí y no en función de si a los demás les gustará o no, si me apreciarán o no, o si me aprobarán o no. Antes de ver el punto negro en la hoja blanca, ahora agradezco la blancura del lienzo donde puedo pintar con los colores que yo quiera y aprecio que el punto negro exista porque seguramente a partir de ahí, trazaré una línea que me ayudará a complementar mi obra de arte. No soy mejor ni peor que otros, simplemente soy diferente y está bien que así sea. Camino por el sendero en donde antes de criticar por qué el paisaje es como es, primero pienso que debe tener una buena razón, aunque no me guste.  En pocas palabras, le he dado rienda suelta a mi gen egoísta y no me siento ni mal ni culpable por ello porque he entendido que para dar lo mejor de mí, primero tiene que pasar todo lo anterior.

No puedo decir que ahora todo lo veo con ojos que nada más miran las bendiciones a mi alrededor, pero sí puedo seguir diciendo que me siento afortunada de llegar a los años que tengo, con la experiencia y sobre todo con los principios y valores que supe traerme de casa de mis papás.

Tengo cuarenta años y creo que ya voy entendiendo de qué se trata mi vida y la importancia que tiene estar en el aquí y en el ahora, apreciando la maravillosa experiencia de ver el mundo con estos ojos.

Hoy, después de cuatro décadas, empiezo a sentirme libre y me gusta.

Gracias por leer.
Un abrazo con aprecio:
Anabell

domingo, 8 de abril de 2012

El camino andado

Vuelvo la mirada hacia atrás, hacia el camino andado. Poco más de un año ha pasado desde que abrí los ojos y me hice consciente de mi propia existencia, de mi sitio en el mundo, de lo que puedo y no cambiar, de los costales de culpa que he cargado desde que di el primer paso de mi andar por esta vida que, a pesar de contar con treinta y ocho años en su haber, comienza apenas a ser mía.
Vuelvo los ojos y miro, los cadáveres de mi ceguera, los restos de mi me-considero-tan-poquita-cosa, la sombre de mi no-digo-lo-que-siento-y-pienso. Miro a mi yo-niña bastante recuperada, "mejorcita" como diría mi abuela materna; sonríe un poco y no puedo hacer menos que devolverle la sonrisa. Miro a mi yo-adolescente y por primera vez no es dolor y vergüenza lo que me acomete, se siente bien ese hálito de auto aprecio que le sale de los ojos, esa nueva mirada que se dirige a sí misma en el espejo que sostiene con su mano derecha. Varias de sus heridas han cerrado, ahora sí, de forma definitiva; otras siguen en proceso, pero ese proceso ha dejado de ser doloroso. Los amores truncos ya no duelen, ni los amigos que no quisieron quedarse.
No puedo hablar de una existencia de pura luz. Quedan sombras. Muchas. Quedan miedos y dolores y reproches y cientos de pequeños mounstros que seguirán al acecho, pero la vida también se compone de eso, y trato de enfrentarlos, he dejado de darles la vuelta. Supongo que es lo que seguiré haciedo cada uno de los días que me quedan. No puedo presumir de un optimismo a ultranza ni de falta de días nublandos. No puedo decir que no hay días en los que grito PORCA MISERIA más de la cuenta. No puedo decir que he aprendido a poner la otra mejilla. Pero sigo en el intento de encontrarme, de soltar lo que me duele, de procurarme una vida en la que la constante sean mis propias decisiones y el asumir las consecuencias, buenas o malas. Sigo en el intento de ejercer ese poder recién descubierto de decidir cómo quiero que me afecte lo que sucede afuera. Sigo aprendiendo.
Vuelvo los ojos de nuevo a mis pasos, hoy venturosamente más confiados.

lunes, 24 de octubre de 2011

Cambiando paradigmas

Hace poco más de diez años, tuve la enorme fortuna de toparme con un tipo que daba un curso que manejaba el concepto de romper paradigmas.

¿Por qué las cosas son de un modo determinado? Si me preguntan, existe mucho más de lo que vemos y seguramente en el futuro existirá mucho más de los que nuestros ojos alcanzarán a ver.

Hace cien años no había televisión y ahora ya existe una que transmite imágenes en 3ra. dimensión. Ya no sólo podemos ser testigos casi presenciales de hechos y sucesos que ocurren lejos de nuestro campo de acción físico, ahora podemos verlos como si estuviéramos ahí.

Confieso que cuando vi una televisión a colores, pensé que eso sería el final de la evolución del aparato. ¿Qué más se puede hacer con él? Hoy, algo así como treinta años después tengo la respuesta.

Nunca antes me había considerado una persona creativa porque yo creo que la gente creativa es la que innova y para innovar se necesita imaginación. Yo pertenezco más a los que colectan datos (buscan conocimiento) que a los que echan a volar la imaginación.

El paso del tiempo me ha hecho darme cuenta que mi creatividad está muy latente, lo único que debo hacer es dejarla fluir en aquello que me llama y me hace feliz.

Sin intentar señalar culpables, hoy me he topado con este video que compartiera un amigo en Facebook y que me ha dado un muy buen norte de por qué las cosas han sido como son y a dónde nos llevarán si seguimos en esa misma dirección.

Después de diez años de haber escuchado el concepto de romper paradigmas y pensar fuera de la caja, me ha caído el veinte y felizmente me veo en la posibilidad de explotar esta potencialidad antes de llegar a los cuarenta. ¿No es esto una maravilla?

Un abrazo con aprecio.

Ken Robinson - Cambiando Paradigmas.

martes, 18 de octubre de 2011

Las mascotas de los Panamericanos Guadalajara 2011

Es esta ocasión les vengo a compartir un poco más sobre los Juegos Panamericanos que se están llevando a cabo en Guadalajara Jalisco.

Creo sin duda que una de las cosas que más se quedan en el corazón y memoria de la gente, son las mascotas de los eventos deportivos internacionales. Por ejemplo yo conservo muy buenos recuerdos de peluches que mi mamá (Q.E.P.D.) me regalara con motivo de diferentes juegos olímpicos.

Para los XVI Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, se seleccionaron tres personajes que representaran los aspectos más sobresalientes de la cultura y costumbres de la región occidente del país.

El primer personaje fue llamado Huichi y es una venadita originaria de Tapalpa, representante de la cultura huichola que ha habitado la Sierra Madre Occidental de nuestro país en los estados de Jalisco y Nayarit.

Los decorados de este personaje están basados en los que la cultura huichola ha hecho famosos en sus bordados de ropa y en el decorado de sus artesanías.

Huichi es una embajadora de la cultura y también representa a las mujeres que practican cualquier deporte y que se busca que sean igual número de participantes que del género masculino en estos juegos panamericanos para que exista equidad de género en el deporte de toda América.

http://mascotas.guadalajara2011.org.mx/huichi

Leo es otra de las mascotas de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 y representa la excelencia. Originario de la ciudad de Guadalajara, este personaje además simboliza la disciplina en los deportes y es un embajador de los deportistas con capacidades distintas.

Que este personaje sea un león no es de extrañarse, pues el escudo de armas que el rey Carlos V de Alemania y I de España le regalara a Guadalajara en 1539 con motivo del nombramiento de ciudad, está formado por dos leones en salto sobre un pino de oro.

http://mascotas.guadalajara2011.org.mx/leo

Gavo es un agave azul nacido en Tequila Jalisco y es representante de la sustentabilidad y el medio ambiente en estos Juegos Panamericanos. Con esta mascota se busca despertar aún más, el interés de las personas por la preservación del medio ambiente y el respeto por la naturaleza.











http://mascotas.guadalajara2011.org.mx/gavo

Como pueden ver, la selección de estas mascotas para representar a la región donde tienen lugar estos XVI Juegos Panamericanos ha sido muy adecuada. Con sus colores vivos y gran personalidad, han logrado capturar la atención y el aprecio de cuantos conviven con ellas en los diferentes foros y lugares donde se presentan para hacer labor social, cultural y de promoción de la fiesta deportiva.






¡Gracias por leer!

Un abrazo con aprecio.

viernes, 14 de octubre de 2011

El Proyecto Cultural RosaFest 2011

Estando a escasos minutos de que den inicio los Juegos Panamericanos  Guadalajara 2011, les comparto la liga al proyecto cultural RosaFest 2011, en donde se expone arte con figuras de rosas pintadas por diferentes artistas internacionales que pretende unir a las marcas con el arte y engalanar algunos de los puntos más visitados de nuestra ciudad con motivo de los juegos.
 
Este evento pretende en el futuro darle la vuelta al mundo como los festivales: Cow Parade. Elephant Parade, United Buddy Bears. Mosse in the City, Eagles in the City y Lions of Bath.

¿Por qué las rosas? ¿Recuerdan que les platiqué que Guadalajara también es conocida como La Ciudad de las Rosas? Esa es la razón por la que este festival ha tomado la rosa como símbolo de amor y belleza. 

Pero ya no digo más; chequen la liga en Facebook para que conozcan las rosas que ya están adornando mi bello pueblo. Si vives en Guadalajara o si nos visitarás alguno de estos días, date una vuelta para que las veas. http://www.rosafest.com/ 

Un abrazo con aprecio. 


domingo, 9 de octubre de 2011

Detrás de un F1

Por los pasados venticinco años he sido una aficionada de la F1. La única en mi familia hasta que me casé con un fan de la F1 =P

Durante ese tiempo he visto correr a grandes figuras como: Alain Prost, Ayrton Senna, Nelson Piquet, Nigel Mansell, Gerhard Berger, Damond Hill, Jacques Villenueve, Michael Schumacher, Mika Häkkinen y Kimi Räikönen hasta llegar a estos tiempos donde sobresalen fuertemente: el actual campeón (bi campeón para estas fechas) Sebastian Vettel, Fernando Alonso, Jason Button  y Lewis Hamilton, por mencionar sólo a los que han sido campeones en los últimos tiempos después de la era Schumacher y que aún compiten.

Pero de todos estos grandes pilotos, mi favorito es uno que nunca vi correr, pero que me sorprendió con sus resultados y es el señor Juan Manuel Fangio, cinco veces campeón del mundo; record que sostuvo hasta que Schumacher lo superara a mediados de la primera década del 2000. Juan Manuel corrió durante ocho años, cuando los vehículos de F1 no tenían asistencias técnicas que mejoraran su desempeño desde la distancia y logró ganar el 47% de las carreras en las que participó.

Sus cinco títulos los ganó en las escuderías: Alfa Romeo (1951),  Maserati/Mercedes (cambió de escudería en el cuarto gran premio de la temporada en 1954), Mercedes (1955), Ferrari (1956) y Maserati (1957).

Cuarenta años le tomó a otro hombre superar sus esfuerzos y en gran medida, no se pueden siquiera comparar porque las condiciones son totalmente distintas de la Fórmula 1 de los años 50's a la de principios de este siglo.

Y para que no se note que sólo yo opino lo mismo, aquí les dejo una cita hecha por el propio Michael Schumacher que reza: «Fangio está en un nivel más alto del que yo me veo a mí mismo. Sus logros son muy importantes... Yo respeto mucho éstos. No se puede tomar a personalidades como Fangio y compararlas con los acontecimientos actuales de Fórmula 1. Tal comparación no es posible en absoluto.»

México ha dado al automovilismo deportivo a algunos pilotos reconocidos de forma internacional como los hermanos Pedro y Ricardo Rodríguez y más recientemente al piloto de la IndyCar (ahora llamada Champ Car World Series: Adrián Fernández.

En fin... el paso del tiempo y la evolución misma de las cosas, hacen que las condiciones de los juegos cambien y se agreguen otros componentes, destinados a seguir dándole el sabor indicado a la competencia.

Pero bueno, ya me extendí mucho en los recuerdos y en la admiración de glorias pasadas. Ahora es momento de ver al frente y lo que tenemos es que el 2011 nos trajo el debut de Sergio Pérez Mendoza, piloto de origen tapatío y que corre en F1 con la escudería Sauber Ferrari.

Sí, ya sé que la temporada empezó desde marzo pasado, pero no me había dado la oportunidad de escribir sobre este tema hasta ahora que están en puerta los Juegos Panamericanos, y que Checo es embajador deportivo que ha promocionado este evento con un sobresaliente desempeño en su disciplina.

Hoy se corrió el Gran Premio de Japón y Checo logró el 8vo. lugar, no su mejor puesto que fue en Canadá (7mo.), pero sí su mejor carrera de la temporada.

Con una tremenda tos y una fiebre de casi cuarenta grados centígrados, Checo salió a trabajar este fin de semana consiguiendo el lugar 17 de la grilla de partida.

Si subir nueve posiciones en un circuito donde compiten otros 23 pilotos que también están interesados en ganar les parece poco, resaltaré que hoy Checo por poco y se queda con el record de vuelta más rápida de 1:36.569 segundos en la vuelta 39, solamente superada por Jason Button con un tiempo de 1:36.568 segundos en la vuelta 52 de las 53 que se corrieron. 

Para ser un piloto novato, creo que Sergio Pérez ha sabido hacerla hasta el momento en el máximo círculo del automovilismo mundial.

Definitivamente hay que seguirle la pista... a él y a todos los pilotos mexicanos que corren en las diferentes categorías del automovilismo y que no son pocas por cierto.

¡Gracias por venir!

Un abrazo con aprecio.

viernes, 7 de octubre de 2011

La clásica disyuntiva

Cuando cumplí quince no creí tener mucho que festejar. Era una adolescente solitaria, aburrida, tímida, miedosa y deprimida, así que cuando mis papás me pusieron sobre la mesa la clásica disyuntiva "viaje o fiesta", la respuesta fue automática: ¡VIAJE! Y es que no había mucho que pensar. ¿Quién querría ser el centro de una fiesta a la que no había a quien invitar? Me horrorizaba la idea de que los invitados serían los compadres, comadres, amigos y parientes de mis papás y tal vez sólo un par de amigos míos, de que la comida, la música y el ambiente serían al gusto también de mis papás, y me entraba una especie de ataque de terror y ansiedad. Por otro lado, siempre había sido mi sueño conocer París, Venecia, Madrid, Londres, así que el viaje me permitía huír de mi patética e hipotética fiesta y cumplir mi sueño de viajar por Europa.
Ana tiene catorce. No hace mucho el ciclo de la vida se repitió y le pusimos sobre la mesa la clásica disyuntiva "viaje o fiesta", la respuesta fue automática: ¡FIESTA! Claro está que enseguida entró en acción el mecanismo mezquino-manipulador-lohagoportubien que a veces se nos dispara a las madres de hijas adolescentes y me dispuse a tratar de convencerla de que el viaje era su mejor opción, que debía considerar que el viaje duraría de tres semanas a un mes mientras que la fiesta terminaría en unas cuantas horas, que hay que buscar experiencias enriquecedoras en la vida, que se imaginara sus fotos frente a la Torre Eiffel y la Puerta de Alcalá y el London eye y bla-bla-bla, una larga perorata de argumentos que hace veintidós años usé para hacerme el cocowash y suturarme la herida de saberme incapaz de disfrutar una fiesta de XV.
Ana fue contundente y se mantuvo firme en su decisión. Quiere ponerse un vestido largo, ser el centro de atención, sentirse la reina de la noche, bailar con sus amigos, tomarse fotos locas, maquillarse y usar tacones. Quiere brillar, que es justo lo que yo evitaba por todos los medios a su edad. Afortunadamente el angelito sobre mi hombro derecho me susurró a tiempo que mi hija tiene el derecho absoluto de decidir qué tipo de festejo prefiere aunque no coincida con mi opinión y a fin de cuentas apoyé su decisión.
Hace un par de días comenzamos con los preparativos y, sorprendentemente, me he descubierto a mí misma disfrutando del proceso, emocionándome con los planes, recortando revistas y buscando ideas en internet para la decoración, el pastel, el vestido y el largo etcétera de elementos que componen un festejo de ese tamaño.
Me alegra haber descubierto a tiempo el error que cometía al tratar de que Ana siguiera mis pasos, pero me alegra más ver como defendió su sueño, cómo no renunció, cómo peleó por él a pesar de que el contrincante era su propia madre.

lunes, 6 de junio de 2011

Un día como hoy...

Un día como hoy hace 63 años, nació Ana Bertha. Durante muchos de esos años hizo grandes cosas, entre las cuales se destacó como: buena esposa, gran mamá, dedicada maestra de primaria, maestra de dibujo técnico, comprometida homeópata y amorosa abuela. Todo lo que hizo lo llevó a cabo con maestría y con la única intención de servir a su prójimo con amor.
 
Hace casi seis meses que partió de este mundo, pero todo lo que ella tocó lo transformó y  se quedó como prueba del amor que Dios tiene por sus hijos.
 
¡Te amo mamá!
 
¡Gracias por haber venido a vivir esta experiencia! =D
 
6 de junio de 2011
Día de San Norberto.
Aniversario del Día D.

martes, 10 de mayo de 2011

Mamá...


Esta es la primera vez que no puedo decirte: "¡Feliz día de las madres!" y ver tu carita sonriente. Esta es la primera vez que no puedo darte un abrazo, y antes de que el día llegara, pensé en lo difícil que sería que no estuvieras aquí.

Pero como siempre, Dios ha sido más bueno conmigo de lo que merezco porque hoy no te he tenido tan solo por unas horas, hemos estado juntas todo el tiempo.

Seguramente tu corazón se llenó de gozo al escuchar a tu nieto cantar y tocar para ti, para mí y para todas las mamás del mundo.

Sin duda dar el paso a la eternidad tiene recompensas enormes porque estoy segura que lo disfrutaste en toda su magnitud.

Hoy tienes a tu mami contigo y sé que al mismo tiempo estás aquí. ¿Qué más le podemos pedir a la eternidad?

¡Gracias por todos tus años conmigo! ¡Gracias por tus esfuerzos, sacrificios, lágrimas y risas! ¡Gracias por tus sueños y cuidados!

¡Gracias por venir a este mundo a ser mi mamá!

Te amo con todo mi corazón.
Anabell

domingo, 24 de abril de 2011

En el regreso

Todos los regresos tienen cosas maravillosas; la riqueza de una nueva experiencia, el amor compatido con quienes viviste el viaje y claro está, la renovación interior que sólo puede dar la humanidad que carga con todas sus imperfecciones pero que está siempre decidida a buscar la perfección.

Hoy, aunque físicamente muy cansada, estoy convencida de que este viaje en particular, ha sido una de las experiencias más maravillosas que he podido vivir.

En este viaje he conocido que aunque la humanidad puede manifestar miles de imperfecciones, su esencia es perfecta porque viene de quien la creo.

También descubrí que hay mucho más por amar y anhelar de lo que mis ojos ven, lo que mis oídos escuchan y mis manos sienten.

Todavía me pesa el mundo... pero sé que estoy en camino a dejarlo ir para que así yo pueda partir de él, cuando sea mi hora.

"Descendí a los campos debajo de la tierra, al encuentro de las personas del pasado, pero levantaste mi vida del foso, Señor, mi Dios."
Jesus of Nazareth - Franco Zefirelli

viernes, 11 de marzo de 2011

Esa que soy cuando cruzo la meta


Cruzar un umbral significa salir y entrar. Tal vez por eso nos causa tanta fascinación una puerta, mucho más si está cerrada. Cruzar un umbral significa movimiento, cambio, abandono de la zona de confort. Salir significa abandonar. Entrar encierra la posibilidad de algo nuevo, de algo por conocer y, por lo tanto, desconocido. A pocos nos entusiasma enfrentarnos a eso, así que nos aferramos a nuestras rutinas y prácticas comunes aplicando el viejo y conformista adagio "más vale malo por conocido que bueno por conocer" para justificar ante el mundo y ante nosotros mismos nuestra cobardía.
Me reconozco como una cobarde. Jamás he sido de las que arriesgan. Me gusta el terreno seguro. Cuando era niña odiaba dejar de tocar el suelo; las resbaladillas eran uno de mis grandes temores, al columpio sólo me subía si el balanceo era suave y corto. Contradictoriamente amo la sensación de volar, del aire sobre la cara; pero eso sí, siempre y cuando me sienta en control de la situación. Me gusta controlar o por lo menos sentir que lo hago. Entiendo que esto me vuelve una mujer cuadrada. Contradictoriamente me gusta crear, creer, soñar, adoro las formas suaves y redondeadas. Ya sé que suena confuso, pero ya casi llego al punto que deseo explicar, lo prometo.
Mi auto análisis me lleva a la conclusión de que soy un ser reprimido, alguien que anhela la libertad pero que no se permite a sí misma experimentarla, alguien que quisiera ser casi todo lo que no es pero no se atreve a luchar por ello, alguien que nunca ha estado en el momento y lugar correctos para empezar su propia historia de sueños cumplidos.
Hace poco más de cinco semanas fui en contra de mi auto represión. Me monté en una ola impulsiva y me incribí a una carrera de diez kilómetros para mujeres: la Nike Nosotras Corremos. ¿Cómo fuiste capaz? ¡No estás preparada! ¡Con tantas dificultades corres cinco! ¡Eres muy lenta! ¡Falta muy poco tiempo! ¡No vas a lograrlo! Una y otra vez intenté sabotearme como tantas y tantas en el pasado, pero la locura ya había sido cometida y el comprobante de pago y de inscripción temblaba en mis manos. Tenía dos caminos: rajarme y ser fiel a mis miedos o aventarme al ruedo y sentir por primera vez en mi vida que había asumido el riesgo correcto. Me mantuve firme y opté por la segunda, finalmente si no lograba terminar nadie moriría.
Desde ese momento mi vida empezó a girar en torno a la carrera y mi preparación rumbo a la meta. Hablé con mi familia para que entendieran la importancia de mi reto y me dieran todo el tiempo y espacio posible para prepararme. Dejé de fumar, cambié mi forma de alimentarme, descargué un programa de entrenamiento del sitio de internet de la marca organizadora, y me puse a entrenar. No fallé un sólo día, aunque hiciera frío, aunque me tocaran los odiosos fartlek, aunque me sintiera cansadisisísima. En mi mente sólo existía la necesidad de no llegar última, pero sobre todo de no ser levantada por "la barredora", un camioncito que recorrería la ruta después de noventa minutos de iniciada la carrera para ir recogiendo a las corredoras que aún no hubieran llegado a la meta. Trabajé mucho a nivel mental para asimilar profundamente que el reto era sólo contra mí, para creerme que podría.
El día anterior a la carrera hice todo lo recomendado: tomé mucha agua, comí carbohidratos, descancé y me dormí temprano.
El 6 de marzo de 2011 cambió mi vida. La vibra que se siente en una carrera de esas no tiene comparación. Miles de mujeres metidas en miles playeras naranja y likras negras llenábamos el infield del Hipódromo de las Américas, todas emocionadas, cada una con su propio sueño por cumplir. El disparo de salida sonó y el nervio que me había acompañado desde el día anterior se convirtió en una explosión de adrenalina. Finalmente había llegado el momento para el que tanto me preparé durante cinco semanas. Finalmente había llegado el momento de hacer algo por mí, para mí, desde mi yo más interno. Ahí no era la mamá de ni la esposa de ni la hija de ni la hermana de ni la jefa de, ahí era simplemente yo en medio de otras ocho mil mujeres, sola, buscando romper mis eternos esquemas de derrota y auto sabotaje. Empecé a correr con algunas lágrimas bailándome en los ojos. Me permanecía un miedo que se iba disipando conforme avanzaba y escuchaba las porras y los gritos de aliento que nos regalaban cientos de personas apostadas a los lados de la ruta. Cierto era que muchas corredoras me rebasaban pero jamás sentí ese terror que imaginé tantas veces mientras entrenaba. Establecí mi ritmo de carrera y me apegué a él aunque la adrenalina me pedía ir más rápido. A los dos kilómetros ya había dejado atrás cualquier carga negativa y corría serena, disfrutando, sonriendo, agradeciendo a los porristas, leyendo los ingeniosos carteles de apoyo que sostenían sobre sus cabezas mientras no dejaban de gritar "¡Venga! ¡Vamos! ¡Sí se puede! ¡Son todas unas campeonas!". Llegué a la meta exactamente a la hora con quince minutos de haber cruzado la línea de salida, entera, con fuerza suficiente como para correr otros tres o cuatro kilómetros, feliz, satisfecha, eufórica, con los brazos levantados y las lágrimas cayéndome sobre el rostro previamente mojado por el sudor, sintiéndome fuerte, valiente, poderosa, capaz de cualquier cosa.
Nunca antes me había sentido así.
Nunca después seré la misma persona.
Finalmente, al cabo de treinta y siete años crucé el umbral, descubrí que puedo si quiero, que las limitaciones las he traído siempre dentro de mí, sobre mi espalda como un saco pesado, como un lastre al que tristemente me acostumbré a cargar cmo si no hubiera otra alternativa. Y es que no la había, no hasta que la venda se me cayó de los ojos al cruzar la meta.
Hoy veo la vida de otra manera. Hoy quiero enfrentar todos los retos que había venido posponiendo. Hoy no me cuesta trabajo levantarme por la mañana a enfrentar el día, sin contar las horas que faltan para volver a dormir por la noche. Hoy asumo la absoluta responsabilidad de mi vida sin buscar culpables ni pretextos.
El próximo 10 de abril correré de nuevo y pronto comenzaré a entrenar para el medio maratón de la Ciudad de México a celebrarse en septiembre próximo. Por un rato seguirán sin importarme los tiempos y permaneceré enfocada en terminar antes de que los organizadores "levanten el changarro", seguramente con el paso de los meses comenzaré a preocuparme por esos mounstritos que aderezan y acompañan la vida del corredor. Mientras tanto seguiré disfrutando de los albores de mi amateurismo, y seguiré corriendo detrás de mí misma, detrás de esa que soy cuando cruzo la meta.

martes, 8 de marzo de 2011

¿Hija de Eva?

Celebrando el día de la mujer me puse a reflexionar la forma en la que ha cambiado mi percepción sobre mi propia condición de mujer.

Hasta hace algunos años, pensé y sentí sin lugar a dudas, que el haber nacido mujer era más una maldición que otra cosa, y es que pareciera que todo está en nuestra contra.

Las mujeres de antes vivían para su hogar, su marido y sus hijos. Ellas no cargaban con el peso de salir a ganarse el pan para la mesa, una condición bastante cómoda, pero que tristemente se veía ensombrecida por una lista interminable de contras que se resumen en: vivir sojuzgada al machismo del marido y no tener voz ni voto en la toma de decisiones que afectan a la familia.

Si la mujer tenía marido y éste ganaba buen dinero, tal vez podría vivir bien, pero lo más probable sería que el señor tuviera por ahí un par de "casas chicas" o "segundos frentes" y por lo tanto, que gran parte del dinero que él ganara con el sudor de su frente nunca se vería en la casa ni en los hijos.

¿Es vida soportar a un hombre que te ningunea, te engaña emocional y sexualmente, no te da libertad ni siquiera para salir a hacer tus pendientes en la calle con tranquilidad y aparte te atosiga con que tú eres la que le pone el cuerno? ¡Definitivamente no!

Y bueno, también estaban los que dejaban abandonada a la mujer después de haberla llenado de hijos; los que no la abandonaban pero que padecían de alcoholismo u otras adicciones que les quitaban la cordura.

¿Y qué hay de la mujer que se quedaba sola y no estaba capacitada más que para trabajar en las labores de la casa?

Sé que muchas familias se sostuvieron de una madre que lavaba, planchaba o cosía ajeno, pero estos trabajos nunca fueron bien remunerados porque dicen que hay quien los hace gratis: "el ama de casa", "la esposa".

Mi bisabuela materna decía que no podías darte el lujo de ser una "mantenida", que había que estudiar y prepararse porque nunca sabías lo que podría depararte el destino.

Agradezco a mi bisabuela haber tenido esa visión porque gracias a mi preparación, hoy puedo proveer a mi hogar lo que con tanto gusto gano en mi trabajo, y no le temo a la adversidad en la forma que se llegara a presentar, pero la verdad de las cosas es que durante mucho tiempo esta visión de la vida se contrapuso con lo que yo deseaba y me costó trabajo encontrar un equilibrio entre mis anhelos profesionales y mis deberes para con la familia.

Por si esta lista de inconvenientes fuera poca cosa, tenemos los "maravillosos" vaivenes de nuestra condición física. Los hombres dicen que religiosamente una vez al mes, las mujeres nos volvemos locas... ¿será?

Hace ya tres años que me hicieron una histerectomía y la verdad es que no puedo decir que mi vida ha sido ciento por ciento mejor sin la marabunta de problemas que me aquejaban, pero reconozco que por lo menos soy mucho más feliz porque lo que más aborrecía de esta condición, ya se fue. Claro que ahora que ya me libré de los cólicos menstruales, las fuertes pérdidas de sangre en cada periodo y el tener que estar en la zozobra de si menstruaré o no, han influido para que me sienta muy bien pero también me he dado cuenta de que al haber perdido todo esto, otras cosas que antes estaban bien se descompusieron y para vida de medio componerlas, pues hay que tomarse religiosamente una serie de medicinas. No hay manera de tener el pastel y comérselo, ¿cierto?

Los únicos dolores de parto que tuve fueron de mi segundo hijo y la verdad es que no me dieron tan fuertes como a algunas mujeres. Me acuerdo que tuve un chorro de horas de contracciones pero hasta me di el lujo de ir a hacer súper (compras de mercado) por aquello de que después no podría hacerlo.

Sí, mis dos hijos nacieron por cesárea y en lugar de recuperarme en tres días, me tardé como tres semanas.

Recuerdo que mi madre (QEPD), me dijo cuando me quitaron la matriz que si estos problemas no serían ocasionados por mi constante y eterna renegadera de vivir con esta condición de mujer y en su momento me disgusté con ella, pero después llegué a la conclusión de que tal vez tenía razón.

Otra cosa que me molestaba de ser mujer era el hecho de vivir a expensas de un hombre que con la mano en la cintura, podría engañarte con otras mujeres (o peor, con hombres).

Una amiga de la familia se fue con su hija recién nacida de viaje, en el camino se le puso mal de salud y optó por regresar. Al llegar a su casa, se encontró a su marido encamado con otro hombre. ¡Plop!

Ah, pero la infidelidad no se da nada más en el aspecto sexual y sin embargo, pareciera que es lo único que nos importa. "¡Puedes estar enamorado de ella, pero no la toques!"

Y claro, la otra cara de la moneda, el hombre que no pone en riesgo sus sentimientos ni sus emociones así que no ve que haga nada malo al compartir la cama con otra que no es su mujer.

Definitivamente es mucho más terrible vivir con un hombre que ama a otra (o a muchas otras) mujeres, pero pese a lo que digan, no me trago todavía aquello de que no importa que él se acueste con otras puesto que no le importan. Creo que la sexualidad es mucho más que sólo placer corporal y que dentro del matrimonio, debería ser exclusivo de los esposos.

Volviendo un poco al punto de la mujer que se prepara para salir a trabajar, nos encontramos con el hecho de que si quieres brillar en tu profesión tienes que dejar de lado el aspecto familiar o si quieres enfocarte en el aspecto familiar, debes resignarte a que tu profesión nunca llegará a relucir. Y aquí caben muy bien las palabras de Jesús: "No puedes servir a dos amos. Quien sirve a dos amos, amará a uno y despreciará al otro. Atenderá a uno y descuidará al otro". ¿Qué hacer entonces cuando ya tu vida está compuesta por estos dos aspectos?

Alguna vez me contaron que una ejecutiva de grupo Pepsico, llegó un día y dijo: "Seguramente en el mundo hay quien haga igual de bien o mejor mi trabajo, pero para criar a mis hijos y atender a mi marido no hay quien lo haga como yo". La mujer renunció a su brillante puesto de directivo y se fue a su casa.

Buscando citas sobre la mujer me encontré esta que reza:

"Mujer, de nada te serviría ser una profesional exitosa, una ejecutiva triunfadora y una mujer destacada, si no logras ser mejor señora de tu casa, mejor compañera de tu marido ¡y mejor madre de tus hijos!"

Zenaida Bacardí de Argamasilla.

¿Y quién es Doña Zanaida Bacardí de Argamasilla? Pues lo único que sé es que es una autora de poemas, cartas y pensamientos y que además es católica.

La verdad es que su frase hace sentido en mi cabeza y en mi corazón porque algún día tratando de encontrar el éxito profesional, vi ensombrecida mi vida familiar y la verdad es que fue en ese punto en el que decidí que en mis prioridades estaba la familia antes que el trabajo. ¡Bendito Dios que puedo hacerlo!

Y luego están las mujeres que mi abuela llama “cariñosamente” "prófugas del lavadero". Esas que botaron todo lo que les estorbaba para ir en pos de su satisfacción disfrazada de felicidad. Recuerdo con qué rabia las miraba porque me parecía una injusticia que ellas gozaran de todos los bienes y no tuvieran ninguna responsabilidad. ¿De verdad? ¡Igual y era envidia!

Hoy podemos ver que estas mujeres tenían una "vida secreta" y que estaba plagada de miedos, frustraciones, resentimientos e insatisfacciones. Muchas de ellas se han entregado al alcohol, a las drogas, al sexo promiscuo y algunas de ellas en el camino, se toparon con la enfermedad y eventualmente con la muerte.

¿Y a quién le debemos toda esta cadena de sufrimientos? ¡Pues a nuestra querida EVA! Esa que por mensa le dio a Adán de comer el fruto que Dios le prohibió.

¿Será realmente que la condenación de nuestra especie está basada en nuestras debilidades?

Si es así, creo que debo empezar por hacer algo si quiero dejar de ser infeliz por todos los contras que pueden rodear mi vida como mujer.

Es verdad que para mí no son los puestos rimbombantes y las oficinas a todo lujo que en la puerta dicen: "CEO", pero soy muy feliz en mi trabajo porque hago lo que amo y me queda mucho tiempo para dedicarme a mis prioridades en la vida.

Es verdad que para mí no será el reconocimiento de una profesionista destacada, pero me llena más de satisfacción hacer algo que le haga la vida más fácil a quienes trabajan conmigo.

Es verdad que para mí no son los viajes de negocios por Europa, Estados Unidos o Asia, pero sé que el día que viaje a estos lugares, será maravilloso porque iré por placer.

Es verdad que las mujeres nos volvemos locas una vez al mes, pero un mundo lleno de mujeres cuerdas sería muy aburrido.

Es verdad que hay hombres que engañan en todos los aspectos, pero la verdad es que el mío no y eso me hace muy feliz.

Es verdad que no puedo darme el lujo de ser una "mantenida", pero sé que si quiero, puedo encontrar tiempo para dedicarle al jardín de mi corazón y de mis anhelos.

Es verdad que me dan envidia las mujeres que se liberan más allá de lo razonable, pero no cambiaría mi vida por la de ellas.

Es verdad que por muchos años me sentí infeliz hija de Eva, ¡pero ya no más!

Hoy mi forma de percibir el mundo femenino ha cambiado porque decidí enfocarme en lo mejor y no en lo peor.

Aquí en México somos muy devotos de la Virgen María en muchas de sus advocaciones. Para todo México está La Guadalupana y para nosotros los tapatíos además está la Virgen de Zapopan.

Personalmente María no significó para mí nada más allá de ser la madre de Jesús. En los últimos meses me he encontrado con que su significado es mucho más grande y enriquecedor de lo que yo creía, pero que como su participación en la obra de su hijo pareciera no trascender más allá de haberle dado a luz y de haberle llorado a los pies de la cruz, nunca le di la importancia que tiene.

Haciendo a un lado la polémica de si es o no la madre virgen de Dios hecho hombre, creo que María es un buen ejemplo de mujer que vive con dignidad y que se entrega a quien le dio la vida, es decir, a Dios.

Finalmente cada quien es la persona que puede ser. Habrá quienes estén llamados a la vida religiosa, habrá quienes estén llamados a brillar en lo profesional, habrá quienes estén destinados a ser padres extraordinarios y habrá quienes estén destinados a cambiar al mundo 180 grados con su creatividad. Habrá bueno y habrá malo; en uno está decidir de qué lado quieres vivir y de quien quieres seguir su ejemplo. ¡El chiste es ser FELIZ en el proceso!


¡FELIZ DIA DE LA MUJER!




Y si creen que todo el rollo mareador del principio es obra de una imaginación fértil pero fatalista, vean aquella película mexicana de nombre: "¿Por qué nací mujer?", del año 1970. Muuuucho de lo que les cuento me tocó verlo en las familias de mis padres y otro tanto en las mujeres que se me han atravesado en el camino. La escritora Myriam Salinas, supo retratar muy bien en esta historia la vida de la mujer mexicana.




viernes, 7 de enero de 2011

Adiós a los Reyes Magos

Ni tiempo ni inspiración ni ganas ni necesidad. De repente me llegan esos períodos en los que todo parece condensarse en mi mollera y convertirla en un agujero negro del que ninguna letra es capaz de salir. Me ausenté por más de un mes y en ese tiempo pasaron muchas cosas. Sería complejo intentar comentarlas todas ahora mismo cuando la antimateria acaba de abandonar mis neuronas y finalmente estoy aquí dispuesta a delirar un rato, como siempre.
Se nos acabó un año y empezó otro. Ciclo natural. Antes de eso, la Navidad con sus prisas, sus reencuentros con los queridos lejanos, su agitada agenda social, su luz por el nacimiento de Aquél por quien la celebramos. Vacaciones. Descanso, aunque no propiamente en mi caso porque dí más vueltas que un mayate: DF-Tulancingo-León-Guadalajara-León-DF-Acapulco-DF, lo que no es una queja sino un simple recuento de mi ajetreado itinerario en el que el descanso físico no tuvo mucha cabida.
Ahora mismo se me acaba una semana/oasis en la que retomé a medias esa rutina de la que siempre me quejo pero a la que siempre extraño cuando me caen encima vacaciones largas; y justo a la mitad de ella, la noche de Reyes. Afortunadamente hice mis compras con suficiente anticipación y me evité las aglomeraciones que acaban con la paciencia del más santo de los santos, así que pude disfrutar de la que seguramente fue mi última noche como "Reyna Maga". Ana sabe perfectamente cómo funciona el asunto desde hace un par de años y Ger... contrario a lo que hubiera imaginado, este año aún creyó. Su carta sincera, su carita emocionada, los tres vasos de leche que dejó al pie del árbol junto con tres platos con galletas, lo delataron. Sigue creyendo en esa fantasía que nos sale por la puerta trasera mientras la adolescencia nos entra por la de enfrente. Sin embargo me queda claro que este fue, muy probablemente, el último año. Su propio desarrollo intelectual le irá haciendo descubrir que es imposible que haya tres personajes que recorran el mundo en una noche, entrando y saliendo de las casas, tomando leche y comiendo galletas sin reventar o de menos empacharse, y adivinando el deseo de cada niño sobre el planeta. Seguramente en el transcurso de este año entederá por qué las tiendas de autoservicio ponen ofertas de juguetes y carpas especiales en los estacionamientos antes del 6 de enero y misteriosamente las quitan después de tal fecha. La magia está a punto de ser reemplazada por la realidad y entonces reirá en más de una ocasión al entender por qué papá y mamá insistían tanto en que fuera a dormir temprano aunque no tuviera sueño, por qué a veces le dejaron cosas que olvidó pedir en la carta pero que deseaba de verdad, por qué cuando Santa "se rayaba" con un regalo caro los Reyes dejaban algo más sencillo y viceversa.
El caso es que sé que esa etapa ha terminado, en la vida de mis hijos y en la mía propia. La noche del 5 de enero comí galletas y tomé leche al pie del árbol disfrutando ese momento que jamás volverá. Mientras lo hacía me cayó el veinte de que estoy en una etapa en la que es común que esos adioses sucedan y de que si no adopto la perspectiva correcta puedo convertirme en un asqueroso vinagrillo. Un rotundo ¡NO! se me atravezó en la garganta. Etapas van y vienen siempre, y si el próximo año ya no haré de rey mago seguramente haré de algo distinto que seguirá siendo importante, para mi familia y para mí misma. Viví ahí mismo mi duelo por lo que se iba y di la bienvenida a lo que llega, a la madre de dos adolescentes con toooodo lo que eso pueda implicar.
Ayer jugamos Rock Band y nos divertimos como enanos, partimos la rosca y tomamos chocolate caliente. Seguimos siendo una familia unida, una muy linda por cierto.

viernes, 31 de diciembre de 2010

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Antes de irme a celebrar con mi familia el fin del ciclo 2010, quiero agradecer a todos los lectores que nos regalan unos minutos de su tiempo al visitar este espacio, especialmente a nuestras queridas amigas y familiares.


Gracias por compartir en un instante, las cosas pequeñas y las grandes, las amargas y las dulces, las negras y las multicolor.


Que el 2011 sea un año en el que todos tengamos lo que nos sea menester para vivir bien. Que haya muchos momentos para reír y disfrutar, y que los momentos que sean para llorar y dolerse, no pasen en vano, es decir, que también dejen algo bueno al corazón.

Que en cada crisis encontremos una oportunidad y que esas oportunidades nos conduzcan a la verdadera felicidad.

Que haya mucho amor y buena voluntad entre nosotros y quienes nos rodean, y cuando no sea así, que se abra un espacio en el que podamos experimentar el perdón y la misericordia a quienes nos lastiman.

Tengan todos un extraordinario 2011. ¡Muuuchas felicidades!

Un abrazo muy fuerte.

Para Cerrar el 2010

Con el tiempo contado vengo a dejar esta entrada porque no quise dejar pasar el momento para expresar, aunque sea de manera resumida, lo que siento al cerrar el 2010.
El 2010 fue un año extraordinario y creo que nunca lo olvidaré mientras viva.
Hoy más que antes, sé que Dios me ama y que debe amarme mucho porque me ha dado tanto sin yo merecerlo.
Escuché su voz y me dejé conducir por sus caminos.
Lo único que le pido es que no me suelte la mano y sobre todo que no me deje estorbarle en el cumplimiento de su voluntad.
Hoy que muchas vendas han caído, me doy cuenta cuan libre soy y cuan esclava fui de mis miedos, rencores y desconfianzas.
Procuraré ya no dolerme por lo que no valga la pena y cuidaré eso que aunque por momentos pueda doler, sí sirve para crecer.
Valoraré cada momento como si fuera el último y me prepararé constantemente para el día en que me llame a cuentas.
En pocas palabras: ¡VIVIRE!
¡FELIZ 2011!

viernes, 24 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD!

Muchas cosas pueden ser dichas en una noche como esta: que haya amor, paz, salud, dinero, trabajo, un techo, etc.

Aunque le de muchas vueltas sé que no encontraré nada diferente qué decir, así que simple y sencillamente iré al grano.

Que esta Navidad nos traiga a todos lo que nos sea necesario y que en nuestro corazón, guardemos un sentimiento de agradecimiento por todas las bendiciones que tenemos.

Que en cada crisis encontremos una oportunidad.

Que en cada decepción encontremos consuelo.

Que en cada alegría reafirmemos lo mucho que nuestro Padre Eterno nos ama, para que llegado el momento del dolor, entendamos que somos capaces de hacer algo bueno que nos lleve de regreso a Él.

Pero sobre todo... pidamos que nunca estorbemos su voluntad porque lo único que Él quiere, es nuestro bien.

¡Tengan todos una EXTRAORDINARIA NAVIDAD!

martes, 9 de noviembre de 2010

Gracias a la vida

La chilena Violeta Parra tuvo a bien componer esta maravilla de canción hace cuarenta y tantos años, varios antes de que yo naciera. Hoy se la quiero pedir prestada porque siento la obligación de agradecer este día en que llego a los 37.
Siempre me ha gustado mucho la totalidad de su letra, tan humanista, tan idealista, tan amorosa; pero lo que más me mueve es la manera en que va del individualismo en las primeras líneas de cada estrofa a la mención y presencia constante del hombre a quien ama, en la última. Pasa del yo al tú de una manera sutil pero encerrando en esa transición el tributo a esa persona que siempre está, el agradecimiento, el amor absoluto, el gusto, la devoción.
Hay muchísimo por lo que podría agradecer, pero hoy quiero hacerlo especialmente por el hombre que camina la vida a mi lado; porque él es el origen de mucho de lo agradecible de mi vida; porque está siempre, porque me acompaña y me cuida y me mima y me calienta los pies en las noches de frío, porque no necesito más que su sonrisa para sonreír, porque nunca más seré nómada mientras me abrace, porque conoce mis cicatrices y las acepta, porque su amor es el perfecto contrapeso de mi perenne egoísmo, porque siempre me saca de las peores pesadillas en el momento oportuno.
Gracias a la vida que me ha dado tanto en un solo hombre, en un sólo amor.
Y gracias también a los que han leído y han contenido la risilla irónica que provoca lo cursi. Quienes me conocen saben que lo soy irremediablemente, sólo que hoy me di permiso de un poco más. Es lo menos que merezco en mi cumpleaños ¿no? ;)

sábado, 30 de octubre de 2010

De Humanidades

Sin lugar a dudas, las bodas son de los eventos donde mejor se puede apreciar la vasta gama de peculiaridades que conforma nuestra humanidad. El ambiente festivo, la emotividad a la que nos conduce estar en la presencia del amor en una de sus más puras expresiones, en conjunto con cantidades industriales de alcohol corriendo por las venas, nos lleva irremediablemente a manifestar, con o sin intención, algunos de los más profundos sentimientos que guarda nuestra alma.
Hoy amanecí cruda pero no por el alcohol. Un par de semanas de mucha tensión que concluyeron en una noche de total vela tras asistir a dos bodas que coincidieron en día y hora, me dejaron en un estado extraño que se parece un poco a la cruda aunque pensándolo bien, creo que el término "indigestión del corazón" suena más apropiado.
Y es que es exactamente lo mismo que cuando te llenas la barriga de comida. Es probable que tengas tanta hambre (o antojo) que no distingues el momento en que ya has sobre pasado el límite con el que el cuerpo queda satisfecho.
Anoche por primera vez en mi vida estuve en presencia de los sentimientos más sinceros de un grupo de personas que yo siempre pensé que no los tenía porque no los conocía. ERROR... uno de los muchos que he cometido: asumir sin conocer.
Es que somos tan dados a esconder nuestra humanidad para que quienes nos rodean siempre vean la cara bonita de nuestra alma, que llega un punto del camino en el que los convencionalismos sociales te impiden mostrar quien realmente eres por temor a ser criticado, juzgado y condenado por todo aquello que no encaja con la manera de ser y de pensar de terceros.
Dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, así que daré por sentado que esos que estaban más "alegres" expresaron en medio de su felicidad, su verdadero yo; cosa que vale la pena reconocer.
Cuando te acostumbras a recibir tan poquitas muestras de cariño de parte de un grupo de personas, llegas a pensar que de ese mismo tamaño es el afecto que les inspiras. Por eso cuando aquello se desborda un buen día, te cuesta trabajo asimilar la dimensión y profundidad con la que tu presencia ha marcado sus vidas.
Han habido cosas buenas y cosas que podríamos considerar no tan buenas o incluso malas, pero el día de hoy las acepto como parte de nuestra humanidad porque después de todo, mi familia es tan humana como todas las familias en el mundo.

sábado, 2 de octubre de 2010

¡Feliz cumpleaños, Sting! III

Mi madre dice que soy malinchista porque mi músico favorito no es mexicano, porque me emociono más con una canción en inglés que con una en español. Le respondo siempre que creo que la música es universal, que me mueve más una rola (en el idioma que sea) que haya estado conmigo en los momentos importantes, duros o blandos, de mi vida, una que me haya arrancado una lágrima de felicidad o de tristeza, una que me tome de la mano para llevarme y traerme en el tiempo, una que me haga explotar el pecho y la entraña, una que me haga tener la honesta sensación de volar aunque en realidad sólo esté sentada tras un volante, un freno y un acelerador, una que signifique personas y lugares de mi vida y que me haga ser de nuevo esa yo cambiante a lo largo de mi propia existencia. Mi madre no lo entiende porque nunca ha sido fan de nadie, porque tristemente no encuentra en la música esos estímulos. Generalmente no explico más y me guardo maliciosamente la certeza de mi complicidad unilateral y eterna con mi músico favorito, y se quedan como un secreto en mi corazón los tantos y tantos y tantos momentos compartidos con su música.
Hoy es su cumpleaños, y por tercera vez escribo aquí sobre él lanzando un grito al viento cibernético que sé que jamás escuchará pero que siento la necesidad de liberar como agradecimiento a la compañía de su música y a todas esas emociones que me ha regalado a lo largo de mis años.
Una vez más: ¡Feliz cumpleaños, Sting!