jueves, 10 de octubre de 2013

Soy

Soy otoño
soy hojas que caen entre el canto del viento
soy brisa fría
soy en el espejo de tus ojos,
en el acantilado que escarbas frente a mí con tus palabras.
Soy el otoño que siempre he sido
pero hoy más tibio, más ocre, más delirante.
Soy la flor de latón de veinte pesos,
evanescente y traslúcida entre tus manos.
Soy mis letras despertando con las tuyas
y el silencio que quiere leerte eternamente,

el palpitar de mi entrepierna despierta desde tu caricia lejana.

viernes, 4 de octubre de 2013

Norte y sur

Somos norte y sur, dices.
Somos norte y sur. 
En el norte están los pensamientos, las ideas, las estructuras, la razón. 
En el sur están los sentimientos,  el erotismo, los instintos, el deseo. 
El norte es la mente y su maquinaria. 
El sur es el estómago y la entrepierna. 
El norte es civilizado. 
El sur es salvaje. 
El norte es la mesura. 
El sur es caos. 
El norte es la imaginación. 
El sur es la pasión.
El norte es azul.
El sur es rojo.
La venda se me cae de los ojos.
Descubro que soy puro norte. 
Me dan ganas de llorar.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Espejo


Fuiste mi espejo un par de horas
fuiste un obús
un proyectil tele dirigido a mi entrepierna
un hongo alucinógeno
un sueño húmedo
un deseo seco y arenoso.
Me convertiste en
selva amazónica
siempre mojada
siempre llovida
espesa y frondosa.
Me enseñaste territorios nuevos
agrestes
abandonados dentro de mí
desde el inicio de mis tiempos.
Me aguijoneaste como un alacrán
furtivo
venenoso
rápido
directo.
Revolviste mi norte con mi sur
mi mar con los hielos de mi montaña
mi desierto con mis bosques de secuoyas.
Me novelaste
me escribiste
te escribí
me leíste.
Yo a ti no.
Yo ya te había leído antes.


viernes, 20 de septiembre de 2013

El que no arriesga no gana

El que no arriesga no gana, dicen. Nunca antes me había gustado arriesgar. Y no es que ahora me guste, es sólo que hoy estoy más dispuesta. Treinta y nueve años de experiencia me respaldan. Treinta y nueve años en los que he hecho de todo con tal de permanecer al cobijo de lo seguro, de lo "correcto", de lo bien visto, de lo socialmente aceptable, sin que al final del día el resultado fuera positivo. Ningún sueño fue nunca más importante que eso, así que casi todos duermen el sueño de los justos. Lo que tengo hoy no es un sueño, no propiamente; es más bien una experiencia que ansío vivir, un permiso que me quiero dar, un punto de fuga a esas inquietudes añejas y solas que se me esconden bajo la piel. La intención es empezarme a reconstruir sobre mis propias ruinas. Tengo miedo, como casi siempre. Miedo a no ser lo suficientemente buena o interesante o culta, miedo a no tener las armas de seducción intelectual necesarias para enfrentarme a quien si las tiene y además las domina a la perfección. La diferencia entre la yo de ahora y la de antes es que esta vez no pienso permitirle al mounstro que me devore, no sin antes intentarlo, no sin sentarme frente a esa mesa y a ese café y corroborar que lo que me paraliza es real, no hasta ver y sentir y sudar y paladear la amargura de la materialización de mis pavores; porque también puede que no sea cierto. Históricamente me he juzgado con una dureza implacable, he creído que soy menos de lo que otros creen que soy, hoy trato desesperadamente de revertir la tendencia. He decidido dar un paso hacia mi libertad. Iré. Me plantaré a las seis en punto en el kiosco de Coyoacán. El resto será ganancia.

jueves, 6 de junio de 2013

Tal vez

Hace mucho que no escribo nada más que lo necesario. Las citas, las llamadas pendientes, los costos, los correos de trabajo, las encuestas escolares. Hace mucho que no acomodo una letra tras otra con el único y sencillo sentido de vaciar el alma, de encontrar el sentido de la guerra que libro cada día. Muchas cosas han sucedido en los últimos meses, sucesos desgarradores, virajes brutales de la vida, bajadas permanentes en mi montaña rusa particular. He pensado seriamente en no volver a escribir jamás, pero hoy tuve el impulso de venir y dejar fluir lo que mis dedos desearan. Sin pensar. Sin corregir. Tal vez sea la mejor manera de enfrentar los retos y cambios que la vida me impone. Tal vez sea sólo ese impulso. Tal vez cuando ponga el punto final me sienta mejor.

martes, 23 de abril de 2013

La promesa de una MUJER con mayúsculas





Esta joven es hermosa.
Es fuerte, valiente y decidida.
Es la promesa de una MUJER con mayúsculas.
Esta joven sabe defender sus ideas; está dispuesta a soñar sus propios sueños, a pelear sus propias batallas.
Esta joven comete errores y cuando eso sucede, sabe que ello no la devalúa y sigue andando de frente, con los ojos fijos en el derrotero de su ideal de sí misma.
Esta joven tropieza como cualquiera pero se levanta y vuelve a andar.
Esta joven llora, ríe, canta, enfrenta sus miedos y los derrota.
Ella sabe cómo vivir y vive.
Esta joven es mi hija, mi fe, mi cielo, mi nudo en la garganta, mi lágrima Remi, mi mayor logro, mi más franca sonrisa, la diaria confirmación de que mi paso por este mundo ha valido la pena.
Aio Maio.

jueves, 3 de enero de 2013

La Teoría de la Felicidad

Existen en el mundo millones de teorías, algunas son muy fáciles de entender y otras no tanto, pero a final de cuentas lo que hace la diferencia es el interés que le pongas a cada teoría.

Yo siempre he sido muy buena con la teoría. Me gustan los conceptos y me encanta la sensación maravillosa  de piel de gallina cuando me cae el veinte de alguno de ellos, sobre todo, de aquellos que no entendí a la primera.

Lo que debo admitir que me cuesta un poco de trabajo es la práctica. Roma no se hizo en un día y yo no sé de dónde saqué la idea de que si ya sabes la teoría y cuentas con las capacidades físicas y mentales para poner en práctica lo que has aprendido, tienes la vida resuelta.

Entiendo que este mundo es de presencia y ausencia.

Que el mal o el odio es en realidad el nombre que le damos a la falta de amor, así como llamamos frío a la falta de calor u oscuridad a la falta de luz.

Me queda claro que Dios, el Creador, el Origen o como sea que se le quiera llamar, permanece en un estado constante de felicidad y de aprecio.

Me queda claro que yo tengo esa misma capacidad en proporción a mi condición humana.

También me queda claro que yo decido en qué dirección me muevo en esa escala entre la ausencia y la presencia. 

¡Diablos! Me siento como aquel hombre que ante la inundación le llegaron diferentes personas con diferentes medios a rescatarlo y a todos les dijo: "¡No gracias! Dios va a venir a salvarme". Y cuando Dios lo recibió en el cielo (después de muerto) y le preguntó: "¿Por qué no me salvaste?", el Señor le contestó: "¿Por qué no aceptaste la ayuda de toda la gente que te mandé?".

Es absurdo que lo diga pero a veces me gustaría que mejor Dios viniera a vivir mi vida... al menos Él sabría qué hacer con ella en cada momento.

Sí, también sé que la vida no se trata de eso. Que el estado de perfección de Dios es una cosa y nosotros somos otra; que los conceptos son los que en realidad nos tienen separados y que no es tan complicado vivir en estrecha comunión con Él; que no es necesario que hagas tu transición para que sientas y vibres en esa dimensión de éxtasis eterno, con esas ganas de crear, con esas ganas de amar.


¡Oh sí! La teoría dice que la felicidad no es una meta, sino el camino. Que el gozo viene dentro de uno mismo, que la dicha está en el viaje y que todo lo que quiero en la vida lo quiero porque creo que en el tenerlo me sentiré feliz. En resumen, lo único que quiero es sentirme feliz.


También sé que aunque sé la teoría, si hoy fuera capaz de llegar al punto final de la felicidad total, (por obvias razones) no me quedaría nada más por ser ni hacer.

Un abrazo con aprecio.

¡Feliz 2013!