lunes, 26 de septiembre de 2011

Disfrutar no resulta tan complicado después de todo

Adoro la idea del contacto con la naturaleza, pero siempre he sido enemiga de acampar por todas las incomodidades que conlleva dejar la electricidad, el agua entubada y los espacios especialmente diseñados para descansar.

Hace unos días, un amigo me compartió el enlace que hoy les traigo y me dije. "Así si baila mi hija con el señor". Que es una forma de decir que así sí me animo a acampar.

Independientemente de lo ingenioso del asunto, de este video me gustó la ambientación y la dicha que de la naturaleza emana. Rincones con mucha vegetación, riachuelos, lagos y estas cosas hay en casi todas partes y están muy al alcance de la mano. Ayer tuve la fortuna de estar en uno, en Chapala.

Deseando que quienes nos hacen en el honor de pasar por aquí tengan una extraordinaria semana llena de cosas que sean para su bien, me despido por el momento.

Un abrazo con aprecio.

Hasta la próxima.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cuándo y por qué

Siguiendo pistas voy, busco
lo que antes de hoy había
porque hoy entender me gustaría
cuando mi corazón se volvió brusco.
Cuando y por qué
¿cuáles razones?
¿Por qué se rompieron los versos, las canciones?
¿Algún día volveré,
como la lluvia, a mis muy olvidadas oraciones?
Cuando y por qué,
sigo buscando
respuestas y mapas y caminos
que me lleven a buen puerto
a buen destino,
de regreso a mis adentros,
a mi origen,
a volver a escuchar el suave trino
del pájaro que fui,
de aquella virgen
que en puta del estrés se ha convertido.





miércoles, 21 de septiembre de 2011

Noche de Emmys

Noche de Emmys, el preámbulo perfecto para dar inicio a una nueva temporada de series de televisión.

Este año la producción del programa no me pareció la gran cosa, pero debo reconocer que Jane Lynch le echó ganas al asunto y tuvo dos que tres momentos buenos.

Es fenomenal pertenecer al grupo demográfico de las series ganadoras. Me encanta Modern Family y creo que los premios que ganó fueron muy merecidos. No había visto con anticipación las nominaciones pero me impacté de que fueran tantas.

Y hablando de impactos, no esperé que Charlie Sheen fuera invitado. Lo vi muy recuperado físicamente y pareciera que ha vuelto a la cordura, al menos por un tiempo más. Me gustó que "hiciera las paces" con la gente de "Two and a Half Men". Creo que eso lo pone en la posición de mejor persona respecto al productor, Chuck Lorre. No justifico para nada su conducta, pero veamos la historia, el tipo sabe lo que hace y ha sido mayormente exitoso en sus proyectos a pesar de cargar con sus demonios de alcohol y drogas. Chcuk Lorre le debe su lanzamiento a ese programa y si hoy,  programas como The Big Bang Theory y Mike and Molly tienen éxito, es porque Two and a Half Men les abrió la puerta. Tampoco quiero decir con esto que Chuck no sería nadie sin Charlie, pero creo que se deben poner las cosas en su lugar. 

Y hablando de poner las cosas en su lugar, vi el tan esperado inicio de temporada de Two and a Half Men y la verdad no me causó mayor impacto, pero no diré nada para no arruinarle la experiencia a quienes no lo hayan visto aún y lo estén esperando.

Continuando con los programas de Chuck, me encantó que Jim Parsons volviera a ganar en su categoría de mejor actor de comedia. Una pena para Johnny Galecki, pero qué le vamos a hacer si Sheldon es FENOMENAL. Me encanta Steve Carell, pero prefiero verlo en películas que en su serie de televisión The Office. Vi muy por encimita Episodes, y la verdad es que me parece muy falto de creatividad volver a usar a Matt Le Blanc para hacer un papel en donde se interpreta a él mismo como actor. En fin, parece que BBC les ha renovado para otra temporada con nueve capítulos. De Alec Baldwin no diré nada porque dicen por ahí que si no tienes nada bueno que decir de alguien, mejor no lo digas (es una opinión muy personal y nada tiene que ver con su trabajo ni con su calidad como actor, simplemente no me gusta a últimas fechas).

En la categoría de mejor actriz de comedia hubiera elegido a Edie Falco porque me parece fenomenal en Nurse Jackie. Reconozco que Tina Fey y Amy Poehler son grandes comediantes, lo mejor que ha dado SNL en los años recientes, pero sus programas no me han atrapado. He visto un par de veces Mike and Molly y aunque Melissa McCarthy no me parece para nada mala, tampoco me ha atrapado ni su personaje ni la serie.

Haría mal en no decir que lamenté profundamente que mis novios: Hugh Laurie y Michael C. Hall no se llevaran el premio a mejor actor de drama, pero pues no todo se puede tener en la vida, o son guapos o son ganadores de premios... ¡Mal chascarrillo! Poniendo de lado esta preferencia muy personal, hubiera preferido que el premio se lo llevara Jon Hamm o Steve Buscemi.
Para actriz de drama claro que me encantó la señora buena esposa Julianna Margulies, aunque no me hubiera caído mal que se lo llevara por ejemplo Mariska Hargitay o Kathy Bates. Harry's Law promete y espero que eventualmente le de algunos premios a Kathy Bates.

En serie de drama no ganaron mis dos favoritas: The Good Wife y Dexter, pero no estuvo nada mal que se lo llevara Mad Men. Eso sí, tendré que sentarme a ver Games of Thrones porque el corte y la ambientación prometen mucho a mis gustos.

Para mejor actor de miniserie me gustó que ganara Barry Pepper aunque reconozco que el trabajo de Greg Kinnear es fenomenal. En verdad te olvidas del actor y comediante para ver a John F. Kennedy.

No he visto la miniserie Mildred Pierce, pero en la primera oportunidad la veré porque Kate Winslet es de mis actrices favoritas. Sobra decir que su discurso de agradecimiento me pudo matar por lo bello de sus palabras a su mamá.

Siempre he sido fan del reality The Amazing Race, así que me encantó volver a verlo ganar en su categoría.
Me hubiera gustado que Conan ganara la categoría de programa de variedades, pero no me quejo en la elección de The Daily Show con Jon Stewart.

En actriz de soporte para serie dramática, tenía como favoritas a Archie Panjabi y a Christine Baranski de The Good Wife. Margo Martindale es una maravillosa actriz, pero no he visto aún su serie: Justified.

Otra cosa que me gustó de esta emisión de los premios Emmy, fue que en los cortos, mencionaran en general a todas las series e invitaran a participar del programa a muchos actores de las mismas. Romper con la exclusividad del club aunque sea por unos segundos, hace que la comunidad se vea más unida y a nosotros como espectadores, nos da la oportunidad de ver de reojo todo lo que hay disponible.

En fin, veremos qué nos ofrecen las nuevas temporadas de las series que se han ganado un lugar en nuestro gusto personal, y las nuevas series que se presentan a partir de este otoño de 2011.

Yo espero con ansias la llegada de octubre para el inicio de House en su octava temporada y Dexter en su sexta temporada.  Cambios interesantes es lo que vislumbro a lo lejos.

Nos vemos en la próxima.
Un abrazo con aprecio.

sábado, 17 de septiembre de 2011

El Perdón

Este fue un buen día... hoy, como nunca antes, sé que puedo reconstruirme cuantas veces sea necesario.

Sé que siempre va a haber cosas de las cuales me puedo doler, pero también sé que hay algo adentro de mí que me permite seguir mi camino; es mi decisión  cargar o no, los lastres del rencor.

Como dice el proverbio chino: "Si buscas venganza, más vale que caves dos tumbas, porque una será para ti".

Lo siento pero soy demasiado joven para morir.

Estas palabras que voy a compartirles estaban destinadas a mis ojos en momentos de mucho pesar en mi corazón. Me llegaron por medios distintos: una presentación de power point, una estampa que le dieron a mi hijo mayor en la escuela y venían mencionadas en un libro que una amiga me regaló.

Es conocida con muchos nombres, aquí la llamaré: Da siempre lo mejor.

Y lo mejor vendrá...

A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas...
Aun así perdónalas.

Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e interesado...
Aun así sé gentil.

Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y 
algunos enemigos verdaderos...
Aun así vence.

Si eres honesto y franco las personas pueden engañarte...
Aun así sé honesto y franco.

Lo que tardaste años para construir, alguien puede destruirlo de una hora
para otra...
Aun así construye.

Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia...
Aun así sé feliz.

El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana...
Aun así haz el bien.

Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso pueda nunca ser suficiente...
Aun así da lo mejor de ti mismo.

Y recuerda que, a fin de cuentas,
es entre tú y Dios...
NUNCA FUE ENTRE TÚ Y ELLOS.

Beata Teresa de Calcuta

¿Cuántas de estas cosas han sido en el pasado una cadena, un pesar y hasta una condena?

El mundo está lleno de personas que actuamos con insensatez y egoísmo en algún momento de la vida (o en muchos tal vez).
Cargar la pena de lo que me hayan hecho (y de lo que yo les he hecho, porque no me excluyo del grupo), más el rencor que me inspiran al recordar constantemente lo sucedido, es el mejor remedio para encontrar una temprana muerte. 

Ese veinte me cayó maravillosamente un día que un amigo puso en su muro de Facebook: "El resentimiento  es como tomar veneno y esperar que sea el otro el que se muera." Ilógico, ¿no? Desde ese día me esfuerzo por no guardarle rencores a nadie. Algunas veces tengo éxito, otras no... pero vaya, ¡que no quede en letra muerta!

¿Cuántas veces hemos sido vistos como lambiscones por ser amables? Admito haber dejado de ser amable con ciertas personas para que no me tacharan de interesada. ¿Qué me gané con eso? Creo que nada. Darle gusto a los demás para quedar bien es una tarea sumamente desgastante y que no reditúa el esfuerzo. No inviertas donde no obtendrás ganancias. Suena avaro, lo sé... pero en este concepto, cuidar lo que eres y más aún lo que das, es lo mejor que puedes hacer. No porque esperes algo a cambio por ser amable, sino por el simple hecho de hacerle la vida mejor a los demás.

Tontamente he dejado de lado algunos sueños por temor a que los demás no los entiendan. Algo similar a lo que pasa en lo dicho en el párrafo anterior. Hoy sé que mientras mis sueños y aspiraciones no vayan en contra de la integridad y dignidad de los demás, no tengo por qué dejar de perseguir mis aspiraciones más altas. Los falsos amigos y los verdaderos enemigos de todas maneras existen. 

Realmente la parte de la honestidad y la franqueza es algo que me causa mucha frustración. Tristemente en este México que hemos construido, hay un dicho que reza: "El que no es tranza, no avanza." Me da mucha pena ver que muchos lo creen y lo han convertido en un lema de vida que se practica sin vacilar. 

Pero eso sí, por mucho que no "avance", la tranquilidad de mi alma descansa en mi honestidad y franqueza, razón por la cual nunca las dejaré de lado.

Me consta que hay cosas que llevan mucho tiempo construir, y que se ven rotas de un momento a otro. Admito también que dejé de construir porque estaba convencida de que no valía la pena seguir trabajando en algo que alguien más, tarde o temprano, terminaría por derribar. Hoy construyo por el puro placer de disfrutar el proceso y ver de pie, aunque sea por unos segundos, lo que soy capaz de crear.
No lo sé, tal vez mi depresión se debió principalmente a un temor en despertar la envidia en los demás si era feliz. En un mundo en el que: asaltan, matan, secuestran, hay caídas en la economía, gente muriendo de hambre, gente sufriendo enfermedades terribles y pobreza, ser feliz no es popular. Puedes ser tachado de insensible ante las penas de los demás y también de egoísta porque sólo se puede ser feliz si no se interesa por nadie más fuera de ti.

He aprendido que no puedes ser lo suficientemente pobre como para sacar a alguien de su pobreza; que no puedes estar lo suficientemente enfermo como para aliviar a alguien más y no puedes estar lo suficientemente triste como para que alguien más deje de serlo.

Es difícil hacer el bien y no ser reconocido por ello, pero se puede. Basta saber que en nuestro corazón, no cabe la falta de misericordia. Aun cuando pensemos que el mundo está acabado y no hay razones para hacer el bien cuando a los que hacen el mal parece irles tan bien. Creo que el amor, la paz y la conciencia bien lo valen.

Admito que muchas veces dejé de dar lo mejor de mí porque estaba convencida de que nunca sería suficiente. Hoy eso no me importa. Lo que sea que haga tendrá un impacto en quienes me rodean. Más vale que sea un impacto positivo, que uno negativo.

Y lo más importante de todo... fui muchos años por el mundo pensando en que ser y hacer todo lo que la madre Teresa menciona en estas reflexiones, era algo entre la gente y yo. Hoy me queda claro que aunque así lo parezca, en realidad esto va mucho más allá de lo terrenal. Como dice la filosofía de Sting: "Somos ESPÍRITUS en un mundo material." (...Y no al revés).

Un abrazo con aprecio.

Nos vemos en la próxima.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Arrullo

Imposible
inevitable
 ir por ahí queriéndote
en automático
como caminando
como mirando nubes
como bebiendo luz de lunas llenas.
Vas dejando de ser bestia
y te conviertes en arrullo
lejano
incierto
inerte a veces
pero arrullo
siempre lento y dulce.
Imposible
inevitable
ir por ahí sucumbiendo
meciéndome con gozo en tu cuarto menguante
aunque sea un segundo
con cien años de intermedio.

martes, 13 de septiembre de 2011

No más idealizaciones (o El horno no está para bollos)

Idealizar es un gran deporte. Consiste en atribuir características positivas a una persona al tiempo que minimizas sus defectos y le restas importancia a los malos momentos para, exultantemente, sólo recordar los buenos; y así poder entregarte con absoluta libertad al recuerdo de esa persona "que sí te comprendía", "que sí te hacía sentir maripositas", "que sí era mi amigo de verdad" y un largo etcétera de cursiladas. Durante mucho tiempo fui una atleta de élite en tal disciplina. Sin embargo, y como le pasa a todo deportista de alto rendimiento, la edad me ha ido derrotando, pero sobre todo, la experiencia. Hace poco dejé de entrenar. Me cansé de los extenuantes sacrificios, de los monótonos fartleks, de las abdominales y las lagartijas. Me cansé de dejar de vivir mi presente en pos de un ayer idealizado, de perder mi tiempo en recuerdos manipulados. Y es que fui comprendiendo a base de madrazos que en la mayoría de los casos la realidad no se apega en casi nada a esas fantasías. Justo ayer tuve la última experiencia al respecto. Te quedas con la idea de un gran amigo al que adorabas y te adoraba hace veinte años, lo buscas en Facebook por meses hasta que lo encuentras y crees que todo será igual que antes, que habrá gran química y las conversaciones fluirán con la misma facilidad de antes; sobre todo con los antecedentes muy cercanos de los reencuentros con viejos amigos de la prepa y que han resultado ser reuniones muy agradables. El caso es que no. Nada. El gran amigo en cuestión (sí, ese amigo, EL amigo, al único que recordabas con cariño entrañable y que jurabas que te recordaba igual) resulta un fulano al que parece darle igual haberte encontrado a ti que a los otros veinticinco. Resulta un tipo que hace una invitación para un evento familiar a todos menos a ti. Gracias. Nada especial. Me resulta curioso cómo, contrario a lo que siempre pensé, las personas de las que nunca esperé nada me sorprendieron gratamente. Caso opuesto al de aquellos a los que consideré amigos cercanos en aquellos días. Esta súbita madreada me ha hecho afianzar la decisión de retirarme de las canchas. No más idealizaciones. La leña del horno está ya demasiado pasada, sólo quedan brasas, no alcanza para hornear bollos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Por aquello de las malditas culpas

¿La culpa tiene cura? ¿Será una infección? ¿Un síndrome? ¿Una degeneración crónica de la autoestima y el autoconcepto? ¿Una bacteria? ¿Un virus emocional? ¿Un tipo de miedo? ¿Una indigestión permanente? No sé, pero a últimas fechas me he obsesionado con la idea de deshacerme de ella. Me siento cansada de cargarla por cada sendero, de llevarla a cuestas cada segundo de mi vida. Y es que en el proceso de descubrir que me ha habitado desde el día en que nací, he ido haciendo conciencia de muchos otros vicios emocionales que me inyectaron en las venas en mi infancia y que, para bien o para mal, han definido la forma en la que he vivido mis casi treinta y ocho. Este proceso ha resultado mucho más doloroso de lo que jamás imaginé. A veces hasta me arrepiento de haber iniciado este camino hacia mi yo interno, hacia la recuperación de mi propia vida. Me siento como si hubiera abierto la caja de Pandora y no supiera cómo hacer para que el caos termine, para que la paz regrese. De hecho no tengo la menor idea de cómo hacerlo. Siento que no tengo control sobre nada. Lo único que quiero es ya no sentir las fiebres e inflamaciónes de la culpa. No quiero nunca más sentir ese bulto en la garganta y en el estómago, esa parálisis del ser y del pensar y del sentir y del decir. Necesito encontrar esa libertad que siempre creí poseer y que, recién descubrí, sólo era un espejismo, un falso reflejo creado por mis padres y la estúpida avalancha de prejuicios en la que me educaron. En verdad necesito hallar algo que me haga volver a creer que no soy un fraude, una mentira, un maniquí, un zombie, una constante, andante y parlante hipocresía. Entiendo que no hay crecimiento sin dolor, y me queda claro que quiero crecer, así que también asumo el costo de ese crecimiento, es sólo que a veces la oscuridad es casi absoluta y parece engullirme y me desespero y quiero escapar, salir corriendo, gritar, dormir y despertar sólo hasta que la luz lo inunde todo, hasta volver a creer en mí, hasta sentir que soy real. Nunca antes me había sentido identificada con Pink Floyd. Supongo que para ello debes internarte en ti mismo y nunca antes de ahora había cubierto el requisito. Hoy lo hago y, aunque sé que es muy trillada, puedo decir sin emocionarme mucho que he caído en las inevitables redes de "Comfortably numb".