martes, 9 de octubre de 2012
Priceless
lunes, 17 de septiembre de 2012
Recorriendo otras habitaciones
lunes, 26 de septiembre de 2011
Ana crece
Ana crece. Llora a veces. Pocas. Parece entender, a sus catorce, de lo que se trata la vida y va por ella ligera, sonriente, con luz en los ojos. Defiende sus ideas. Nunca se queda callada. Se levanta más temprano que todos y abre la puerta a Lucas para que salga a la pis. Lo regaña y lo consiente.
Ana crece y ama. Mucho. Se mira al espejo. Sabe de su hermosura y disfruta su reflejo, pero no se envanece de más. Sabe que ella no es sólo belleza física. Sabe que lo más grande que tiene está en su pecho y en su cabeza. Hace planes para el futuro. Se avienta al ruedo. Siempre.
Ana crece y comprende que ningún dolor es eterno, así que, cuando algo le duele llora poquito y después vuelve a sonreír. Corre a mis brazos aún, y me canta y me cuenta.
Ana crece y es mi alegría. Toda. Siempre. Cada día.
miércoles, 6 de julio de 2011
Lo inesperado
Hace unos días tuve la fortuna de recibír una muy grata sorpresa.
Inesperada y por lo tanto inimaginada, sirvió para dejarme claras algunas cosas que venía reflexionando y otras que apenas acababa de conocer.
Vi la abundancia proveniente de un lugar de donde siempre supe que había miseria.
Presencié la alegría que da hacer felices a los demás sin esperar lo mismo a cambio. No todo es un sacrificio y un constante sufrir, para que otros gocen de una alegría.
Me di cuenta que aunque la vida no nos depare lo que en algún momento soñamos, de cualquier manera es posible ser feliz. Basta con que aceptes las cosas y sigas tu camino con una sonrisa para dar a los demás.
Las cosas sencillas son las que más valen y generalmente cuestan muy poco... En ocasiones, nada.
Gracias a don Luis y a Fer, por haber venido a traer amor, esperanza y alegría, desde un lugar del que sólo he esperado soledad, indiferencia, miseria, rencor y mentira.
En verdad no hay nada realmente malo, cuando sabes que al final lo único que queda es Dios y Él es BUENO.
Un abrazo con todo mi aprecio.
sábado, 7 de mayo de 2011
Pide...

No sé a ciencia cierta por qué es que he pensado de este modo, si desde el principio de los tiempos, la vida me ha mostrado una y otra vez que no es así.
El caso es que para bien o para mal, siempre me he regido por esta creencia y si he deseado algo, primero he tenido que hacerme merecedora para poder tenerlo.
¿Y quién califica que soy o no merecedora de algo? Podría decir que depende de lo que quiera o de la circunstancia. En mi infancia, mis padres eran los que decían si podía o no, tener esto o aquello. ¿Te has portado bien? ¿Crees que lo mereces?
Cuando empecé a ganarme los pesos, la que determinó eso fui yo misma pero más que por merecimiento, lo hacía por el tamaño de mi deseo comparado con el tamaño de mi bolsillo en el momento.
Muchas otras cosas podrían ejemplificar el merecimiento de esto o aquello, no nada más de lo material, sino de aquello que podría dejarte una buena huella en la vida. Una buena relación sentimental, con la familia, buenos amigos, buen trabajo, desarrollo profesional y personal.
Mi vida ha sido privilegiada. Siempre he tenido pan para llevarme a la boca, vestido, techo, educación, padres, familia, amigos, trabajo, viajes, las cosas materiales que más me interesan como mi ipod (o lo que sea que me permita escuchar mi música cuando quiera, alguna vez fue un radio de transistores, luego fue un walkman, un diskman, un reproductor mp3 y mañana no sé a ciencia cierta qué será), mi coche, mi computadora, mi celular), he tenido buenas experiencias y experiencias que me han llevado a ser mejor persona cuando he aprendido algo de ellas. Nunca he vivido la violencia, cuando he estado enferma, siempre ha habido medios, personas y medicamentos para que pueda recuperar la salud.
¿Qué es entonces lo que me ha hecho falta?
Creo firmemente que lo que me ha hecho falta es mirar más allá del punto negro sobre la hoja blanca.
La vida siempre ha estado llena de detalles que podemos calificar como: negativos, malos, desagradables, frustrantes, tristes y demás. ¿Por qué son estos más importantes que aquellos que son: positivos, buenos, agradables, placenteros, alegres y demás?
Y voy más allá. ¿Por qué darle a todas las experiencias de la vida un calificativo con carga, cualquiera que esta sea, positiva o negativa?
¿Acaso soy feliz sólo cuando estoy alegre o cómodo o en paz? ¡Con razón siempre siento que hace falta algo! ¡Me hace falta entender que soy feliz a pesar de mi humor, a pesar de lo que no tengo y de lo que creo que me hace falta!
Y es que en realidad no hace falta nada. Basta que miremos alrededor para que nos demos cuenta de esta gran verdad.
Podemos decir que falta amor y por eso hay tanta violencia, podemos decir que falta caridad y por eso hay tanta gente muriendo de hambre...
Pero también podemos decir que si mis ojos ven sólo esto, yo tengo la capacidad de generar aquello que parece no existir llámese: amor, caridad, abundancia, perdón, comprensión, tolerancia, salud.
Pide y se te dará... pero no pidas que el mundo ame para que se termine la guerra; pide amar para que la acción expansiva de tu amor haga que lo que te rodea sea mejor.
Desde siempre he pedido, pero nunca antes como ahora, me ha sido tan palpable la verdad de que todo cuanto he pedido, me ha sido dado.
Y el chiste no es si merezco lo que pido o no, tampoco si lo he pedido por las razones correctas o por lo que me conviene. El chiste radica solamente en pedir aquello que vaya de la mano con lo que Dios quiere para el mundo por amor.
En resumen, hay que pensar como piensa Dios, no como piensan los hombres.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Las Limitaciones.... ¡Están en tu cabeza!
jueves, 24 de marzo de 2011
Noche

viernes, 26 de noviembre de 2010
Manejando Emociones

Esta semana he vivido en un torbellino de ellas y aunque esto es algo de la vida cotidiana, creo que estoy aprendiendo a no dejar que las emociones dominen mi razón.
Ha sido de lo más complicado pero ahí la llevo.
No sé si envidiar al sexo masculino porque su naturaleza les permite tener un mejor manejo de sus emociones, pero como he visto mujeres que lo han logrado, no pierdo la esperanza de contarme algún día entre ellas.
Creo que debo empezar por no envidiarlos... ¿verdad?
¡Bonito día y fin de semana!
sábado, 30 de octubre de 2010
De Humanidades
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Ocho de Septiembre

sábado, 14 de agosto de 2010
Celebrando el amor

viernes, 6 de agosto de 2010
Uno
martes, 3 de agosto de 2010
Previo
domingo, 25 de julio de 2010
Charcos
jueves, 3 de junio de 2010
De cumpleaños y maridos
Conocí a Alex hace ya doce años y recuerdo que en aquellos años, el panorama de su existencia no era muy bueno, sin embargo su actitud hacia la vida dejaba ver que en su corazón siempre ha habido esperanza por un buen porvenir.
“The King of Pain”, “The Storm Raider” y “The Trooper” fueron los “nicknames” que durante algún tiempo, uso en su messenger. Muy bien elegidos, si me lo preguntan, porque cada una de las canciones detrás, tiene una marca, a veces muy literal, de lo que pasa en su vida.
Otra de sus maravillosas cualidades está en su habilidad para entender el mundo femenino. Si alguna vez vieron aquella película de nombre “What Women Want”, en donde Bette Midler le dice a Mel Gibson que si los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, entonces él habla venusino; pues mi marido habla venusino.
Gracias a ese maravilloso don venido seguramente de la facilidad con la que su mamá entabla relaciones amistosas y de esa extraordinaria capacidad de su papá de analizar e interpretar la manera de ser y de pensar del ser humano, es que mi marido tiene tanto éxito entre las mujeres.
Le gustan prácticamente todos los deportes pero principalmente el fútbol. Es “Puma” de corazón y el pobre sigue soñando con que algún día, México hará fútbol de calidad….
Cuando lo conocí, me introdujo al mundo musical del metal, cosa que siempre le agradeceré porque entre muchas otras cosas, en esta música tan maravillosa he encontrado voces y compositores que admiro mucho y he aprendido a ver otros aspectos de la humanidad, que nunca había escuchado en otros géneros musicales.
En cuanto al trabajo, a Alex le encantan los retos y las cosas que demanden mucho de él. Se apasiona por lo que hace y si alguien se pone una camiseta y le es leal, ese es él.

domingo, 9 de mayo de 2010
Sting y la noche de la magia
El telón de fondo fue muy distinto a cualquiera anterior. He estado presente en cada uno de los conciertos de cada una de las giras que ha traido al músico de Newcastle a México: en 1991 con el Soul Cages, en 1994 con el Ten Summoner's Tales, en 2001 con el Brand New Day, en 2004 con el Sacred Love y en 2007 con el tour de reencuentro con The Police. Cada uno tuvo en su momento un impacto fuerte en mí, cada uno me trae recuerdos de momentos distintos de mi vida, de etapas dolorosas y felices, pero siempre en el clásico ambiente de fiesta de los conciertos masivos... en el Auditorio Nacional, en el Palacio de los Deportes, en el Foro Sol. Ayer noche todo fue distinto. El escenario fue un claustro maravillosamente engalanado, lleno de una extraña mezcla de individuos de la alta sociedad con fans de cepa con "artistas" de la farándula mexicana con gente que quién sabe por qué estaba ahí si no conocía más que una o dos de las maravillas musicales de Sting. Evidentemente para muchos fue una oportunidad de ver y dejarse ver, de caminar por la alfombra roja y aparecer luego en las revistas del corazón como personas altruistas y "comprometidas" con la causa de la educación en México. Mi naturaleza simple y la condición clasemediera de los últimos veinte años de mi vida me habían impedido verme en un ambiente similar en el pasado, digamos que fue la primera vez que estuve en un mismo lugar tanta "gente bonita", en un ambiente tan distinto y tan distante a lo que es mi vida cotidiana.
Siempre he dicho que las canciones de Sting y de The Police son como mi casa y ayer noche en eso consistió la magia: en corroborarlo, en darme cuenta de cómo en cuanto sonó el primer acorde de If I ever lose my faith in you todo lo distinto y lo distante se convirtió en territorio conocido, confortable y amado. La magia empezó a fluír, mi cuerpo a moverse, mi garganta a desgarrarse y mis pies, ampulados por los tacones necesarios para la ocasión y por las horas de espera en pie, a no sentir nada que no fuera una necesidad imperiosa de pegar de brincos. Una mezcla equilibrada de canciones de Police y de Sting en solitario me fue llevando de la mano por lugares, momentos y personas de mi vida, por euforias y felicidades, por mis amores y desamores. A diez metros de distancia pude ver que su rostro muestra las señales (que hace treinta meses no estaban ahí tan descaradamente) de unos sesenta años que se le acercan cada vez más y el bajo café descascarado que le acompaña desde hace tanta vida. El colofón de Roxanne me regaló el momento apoteósico de la noche, la piel de gallina y las ganas desesperadas de llorar mientras no podía parar de saltar con las manos en alto; Wrapped around your finger, Tea in the Sahara, The shape of my heart y Fields of gold me regalaron una deliciosa calma melódica y atiborrada de recuerdos; Every breath you take y King of pain, mis dos más grandes amores musicales "policiacos", fueron pura felicidad. Esos momentos hacen que valga la pena pagar el precio de cualquier boleto.
Cuando Fragile cerró la noche, las manos me dolieron de aplaudir, mis pies retomaron la conciencia de sus ampollas y del dolor por el atrevimiento de haber brincado dos horas con los zapatos inadecuados, mi garganta estaba seca, mis ojitos llenos de lágrimas felices y mi corazón eufórico. El camino al auto fue tortuoso, tanto que lo terminé descalsa. El regreso a casa fue en medio de ese silencio necesario para asimilar una experiencia musical que espero con toda el alma, se repita algún día.
viernes, 30 de abril de 2010
Para ese niñ@ que llevamos en el corazón
No me acuerdo cuándo fue que dejé de ser niña porque empecé a cargar con ciertas responsabilidades a temprana edad, que me hicieron dejar de lado los juegos para enfrentar la vida con más madurez.martes, 27 de abril de 2010
Más de cinco mil días
lunes, 22 de marzo de 2010
De las cosas buenas de la vida
Muchas veces he pensado que Dios no debió haberme dado hijos porque no soy apta para ser madre, pero ¿Quién nace sabiendo? ¿Quién en realidad está capacitado para serlo?
En medio de todos los miedos, inseguridades, frustraciones y cuantas cosas puedan hacernos pensar que nuestro papel como padres está bastante mal desempeñado, caben también las alegrías y las satisfacciones de los muchos aciertos que seguramente también tenemos.
Hace un tiempo que decidí dejar de lado aquel título que me autoimpuse como madre bruja, porque soy la que regaña, la que grita; para ser simplemente una madre. Igual gritona tal vez, pero por lo menos no bruja porque lo que quiere es el bienestar de sus hijos.
La primera vez que fui a una escuela para padres escuché la canción que les voy a compartir. Me pegó y desde aquel día la tengo presente en la mente y en el corazón como una advertencia de lo que comúnmente hacemos y no debemos hacer como padres.
¿Por qué hoy? Porque un día como hoy, hace siete años, Dios me prestó a uno de sus hijos para que hiciera con él mi mayor y mejor esfuerzo para ayudarlo a convertirse en una persona de bien y que sea capaz de encontrar su camino de regreso al padre.
Esos locos bajitos - Joan Manuel Serrat cortesía de nicomatyjuano en youtube
viernes, 12 de febrero de 2010
El poeta de Marina Nacional
Me siento miserable. Un poema no vale veinte pesos y lo sé; lo que no sé es qué otro precio pude haber pagado.