Una rolita para esta tarde melancólica. Enjoy...
jueves, 28 de mayo de 2009
¿Soy libre?
Hoy desperté preguntándome hasta dónde llega mi libertad e incluso si esta realmente existe, hasta dónde decido yo la vida que llevo, por qué si no me gusta no hago nada para cambiarla. Cada vez que veo un paisaje boscoso me entra la melancolía de la vida que anhelo y que por ahora sólo puedo abrazar en mis planes de retiro cuando cumpla cincuenta (si llego). Y así cada cosa, cada deseo, cada sueño debe ser postergado. ¿Será que sueño con imposibles? El futuro de los hijos pesa mucho y el mundo indica que es obligación de los padres proveerles una educación privada para que puedan alcanzar el éxito. Me pregunto también si ese éxito es algo real o sólo un cliché viejo y gastado al que nos aferramos con los ojos cerrados. El caso es que, en pos del cumplimiento de ese mandato universal, me sumerjo día a día en una vida cargada de estrés y muy lejana a lo que es mi ideal.
Entonces... ¿soy libre? El tiempo me dará la respuesta, pero la mía en este instante es un rotundo no.
Entonces... ¿soy libre? El tiempo me dará la respuesta, pero la mía en este instante es un rotundo no.
lunes, 25 de mayo de 2009
El adiós de Paolo Maldini
Soy un ente anónimo, sin embargo hay gente, bajo los reflectores y sobre las canchas o las alfombras rojas, en la que voy encontrando el paso de los años sobre mí misma. Me explico:
Cuando debutó, hace veintitrés años, yo tenía doce; y no es que recuerde el debut, pero sí la primera vez que Sacchi lo alineó en una semifinal de la entonces Copa Europea de Campeones de Liga (hoy conocida como Champions League), contra aquel Real Madrid de ensueño en el que Hugo Sánchez derrochaba efectividad frente a las porterías contrarias arropado por la majestuosa "Quinta del Buitre". Recuerdo que, de inicio, me llamó la atención (sí, puberta al fin y al cabo) su belleza, pero como era parte de la odiada oncena rival y el marcador final fue una estrepitosa goleada en favor suyo, no me detuve a observar sus atributos técnicos. Su nombre se fue haciendo más familiar conforme pasaban los meses y se ganaba la titularidad, y sobre todo en cuanto se llegó el mundial de Italia '90, en el que brilló plenamente y el mundo se dio cuenta (yo incluída) de que no se trataba de un niño bonito usando las influencias de "papi", sino de un tipo duro, entregado y dotado de una gran capacidad técnica, un verdadero lateral izquierdo. El paso de los años se encargaría de corroborarlo y de ponerlo en el lugar en el que está hoy, catalogado como uno de los mejores de todos los tiempos en su posición.
Ayer escuché que Paolo Maldini se retira de las canchas con sus cuarenta años a cuestas y me cayó el veinte de que esos veintitrés no pasaron sólo para él. Ayer lo miré y me miré (sí, guardando todas las proporciones) y entendí en el paso de sus años, el paso de los míos.
Y yo que lo pensé eterno en esa banda izquierda rossonera...
Cuando debutó, hace veintitrés años, yo tenía doce; y no es que recuerde el debut, pero sí la primera vez que Sacchi lo alineó en una semifinal de la entonces Copa Europea de Campeones de Liga (hoy conocida como Champions League), contra aquel Real Madrid de ensueño en el que Hugo Sánchez derrochaba efectividad frente a las porterías contrarias arropado por la majestuosa "Quinta del Buitre". Recuerdo que, de inicio, me llamó la atención (sí, puberta al fin y al cabo) su belleza, pero como era parte de la odiada oncena rival y el marcador final fue una estrepitosa goleada en favor suyo, no me detuve a observar sus atributos técnicos. Su nombre se fue haciendo más familiar conforme pasaban los meses y se ganaba la titularidad, y sobre todo en cuanto se llegó el mundial de Italia '90, en el que brilló plenamente y el mundo se dio cuenta (yo incluída) de que no se trataba de un niño bonito usando las influencias de "papi", sino de un tipo duro, entregado y dotado de una gran capacidad técnica, un verdadero lateral izquierdo. El paso de los años se encargaría de corroborarlo y de ponerlo en el lugar en el que está hoy, catalogado como uno de los mejores de todos los tiempos en su posición.
Ayer escuché que Paolo Maldini se retira de las canchas con sus cuarenta años a cuestas y me cayó el veinte de que esos veintitrés no pasaron sólo para él. Ayer lo miré y me miré (sí, guardando todas las proporciones) y entendí en el paso de sus años, el paso de los míos.
Y yo que lo pensé eterno en esa banda izquierda rossonera...
miércoles, 20 de mayo de 2009
Hay que saber esperar
Hay que saber esperar...
He esperado, he anhelado y por fin he recibido.
No tengo palabras para expresar la dicha que significa encontrar lo muy esperado en el lugar menos esperado.
He recibido una lección valiosísima que me enseña que ya no tengo que aferrarme a lo que algún día fue pero que ya no será.
Lo que necesitas, si de verdad lo necesitas, si de verdad lo anhelas, si de verdad lo esperas, sin duda te llegará.
martes, 19 de mayo de 2009
Hoy sí
Conocí a Mario Benedetti con "Quién de nosotros", una novela corta cuyo argumento se basa en un triángulo amoroso. Me bastó leer la primera página para comprender que me había topado con algo grande, con la majestuosidad de unas letras diferentes a todo lo que había leído antes; comprendí entonces que el amor puede ser contado de formas diversas a las que estaba acostumbrada, y hasta opuestas, que la belleza de la palabra común bien dicha o tejida o contada es mucho mayor que la de aquella cargada de ornamentos complejos, incómodos o incomprensibles.
El flechazo había sucedido.
Después vino "La tregua" con esa enorme carga emotiva que me llevó de la carcajada en los inicios al llanto convulsivo con la muerte de Laura Avellaneda y la consecuente soledad de Martín Santomé.
Fué ahí cuando me enamoré de él, cuando comencé a buscarlo en las librerías y me topé de paso con su poesía cotidiana, con sus cuentos y con otras de sus novelas. "Gracias por el fuego", "Andamios"... "Primavera con una esquina rota": el mejor de los finales jamás contado o, mejor dicho, no contado. Esta última me dio el tiro de gracia. Caí rendida a sus pies.
Ayer fui incapaz de escribir algo sobre su partida del mundo de los vivos. Me dolió. Sus letras han sido parte de mi día a día durante los últimos diez años. Algo de mí se murió con él, pero algo mucho más grande sigue latiendo y es la admiración por su talento majestuoso y la gratitud por haberme enseñado que también se llora con la belleza de una frase (justo como se goza con la intensidad de un buen orgasmo) y la certeza de que la palabra es de todos pero de pocos la capacidad para hacerla hermosa... ¡de verdad quisiera ser una de ellos!
Algún día iré a Montevideo y me será parada obligatoria la tumba de ese genio de las palabras.
QDEP
Gracias a Jorge por el video.
El flechazo había sucedido.
Después vino "La tregua" con esa enorme carga emotiva que me llevó de la carcajada en los inicios al llanto convulsivo con la muerte de Laura Avellaneda y la consecuente soledad de Martín Santomé.
Fué ahí cuando me enamoré de él, cuando comencé a buscarlo en las librerías y me topé de paso con su poesía cotidiana, con sus cuentos y con otras de sus novelas. "Gracias por el fuego", "Andamios"... "Primavera con una esquina rota": el mejor de los finales jamás contado o, mejor dicho, no contado. Esta última me dio el tiro de gracia. Caí rendida a sus pies.
Ayer fui incapaz de escribir algo sobre su partida del mundo de los vivos. Me dolió. Sus letras han sido parte de mi día a día durante los últimos diez años. Algo de mí se murió con él, pero algo mucho más grande sigue latiendo y es la admiración por su talento majestuoso y la gratitud por haberme enseñado que también se llora con la belleza de una frase (justo como se goza con la intensidad de un buen orgasmo) y la certeza de que la palabra es de todos pero de pocos la capacidad para hacerla hermosa... ¡de verdad quisiera ser una de ellos!
Algún día iré a Montevideo y me será parada obligatoria la tumba de ese genio de las palabras.
QDEP
Gracias a Jorge por el video.
lunes, 18 de mayo de 2009
Mario Benedetti
¿Qué se puede escribir sobre Mario Benedetti que no haya sido escrito ya? ¿Qué puedo escribir yo? Sólo que me ha dolido el alma al saber de su muerte, que fue él quien me enseñó la belleza de las palabras y la delicadeza de la poesía, que le agradezco cada una de sus letras y la profundidad con que tocó mi vida. Ahora no puedo decir más, la tristeza es abrumadora, sólo un "Hasta siempre, Maestro" y las lágrimas que me mojan.
Porque te seguiré teniendo y no... Adiós Mario
Esta mañana después de mucho batallar para ponerme en línea porque mi computadora tuvo a bien decirme que tenía un fallo del disco duro, me encuentro con la novedad de que Mario Benedetti ha dejado de ser parte de este mundo de los vivos.
Por lo que he leído puedo darme cuenta que el hombre no la pasó bien desde hace poco más de un año y desde mi perspectiva lo terrible no es su muerte, sino lo largo de su agonía.

Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza.
Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te miro amor
Si no te miro.
Porque tú siempre existes dondequiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
La noche pase y yo te tenga
Y no.
"Porque te tengo y no" - Mario Benedetti.
Por lo que he leído puedo darme cuenta que el hombre no la pasó bien desde hace poco más de un año y desde mi perspectiva lo terrible no es su muerte, sino lo largo de su agonía.
Una de las cosas que me hicieron admirarlo y por supuesto admirar su obra fue esa capacidad suya para hacer vibrar fibras del sentimiento con palabras simples pero siempre bien colocadas. Adoro esa sencillez que hace sentir que la poesía y la prosa no están tan lejos de nuestra comprensión y disfrute.
Ya no habrá nuevos escritos y por eso ahora más que nunca vale la pena leerlos y volverlos a leer para encontrar en cada ocasión, un nuevo sentimiento o una nueva visión del mundo.
Me quedo con lo bueno que dejó como persona, pensador y escritor.

Gracias Mario por hacerme vibrar con tu obra, esa que nunca morirá.
QEPD Mario Benedetti.
Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza.
Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te miro amor
Si no te miro.
Porque tú siempre existes dondequiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
La noche pase y yo te tenga
Y no.
"Porque te tengo y no" - Mario Benedetti.
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