jueves, 6 de agosto de 2009

La luna ese paréntesis


Mi vida con sus dificultades cotidianas, la crisis económica, mi relación matrimonial que madura y a veces pareciera apuntar hacia el hastío pero sin llegar a él en realidad, mis hijos que crecen y me enfrentan a mi propio declive natural, el peso (a veces insostenible) que mi familia de origen deposita sobre mí a cada paso que doy, mis miedos, mis llantos, mis carencias... y en medio de esa especie de tómbola en la que todo parece negro a veces, un paréntesis, una luna llena brillantísima enmarcada por nubes ligeras, un viento suave, el susurro de los árboles, el aroma de la tierra recién mojada, la compañía de un buen amigo que aprecia junto conmigo el espectáculo que la naturaleza ha decidido regalarnos; un paréntesis lleno de luna llena que me llena, que me desborda, que me rebasa; un paréntesis que me trae de regreso la capacidad de comprender que Dios me regala a cada instante, INSTANTES y que sólo es cuestión de estar atenta a ellos, porque no puedo dejar de pensar en todos aquellos que anoche no miraron al cielo y se perdieron de la belleza que estaba al alcance de sus ojos. ¡Quiero mirar al cielo cada noche!, ¡quiero encontrarme con cada luna llena que haya desde hoy y hasta el fin de mis días!, ¡quiero muchos más paréntesis lunares!

1 comentario:

Anabell dijo...

I'll see you on the dark side of the moon... =D